¿Dos Puertas Grandes?

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En tormentosa tarde, Alejandro Talavante con las dos orejas protestadas del segundo y López Simón con una y una salen a hombros por la Puerta Grande. Bautista ovacionado. Encierro generoso.

Ya estaba lloviendo cuando salió Cacareoprovocando las protestas de los que gustan de más toro. Era negro, magro en sus 548 kilos, de modesta cuna y delantero. No se prodigó ante las capas y se dejó de Manuel Cid, abandonando el peto por su propia cuenta las dos veces. Además andaba preciso de fuerza. Pero cortó el viaje a los banderilleros y a Juan José Trujillo no le perdonó un buen par, lo persiguió y de no ser por el providencial capote de Bautista lo caza.

Parecía poca cosa. Talavante se lo brindó en los micrófonos a Paco Ureña cuya sustitución inesperada le había traído por tercera vez a una feria que se le iba sin resultado. No se diga más, pareció decir. Y se dobló dos veces, dio dos de costado y comprobó que el cuvillito le obedecería ciegamente. Ahí mismo empalmó cinco derechas, un cambio de mano, un natural y uno de pecho. Bajos, templados, ligados y posturados, pero todos, absolutamente todos, con el pico de la muleta y a distancia sideral en los embroques. Como fue toda la jaleada faena. Vean el video. Cinco más del mismo corte con sus amenos remates y la emoción a tope. Los naturales iguales con ese triangulo de tela que pende del extremo del estaquillador. ¿Tanta precaución ante tanta nobleza?

Los molinetes, engarzados, los por alto y las firmas mirando a la clientela sacudían los cimentos del templo. El toro, uno de esos cuvillos que han enriquecido toreros, iba y volvía con celo y fijeza encomiables. Unos ayudados rodilla en tierra igualmente distantes y la plaza que se caía. “Esto es un toreo distinto” dijo Rafael Moneo, célebre arquitecto invitado a callejón. Distinto de los cánones, me dije yo. Pues el toreo es una de las pocas artes, la única quizá, donde la estética y la ética son una sola. Lo bello para serlo tiene que ser verdadero. Sino no. En esta faena fuera de cacho (vean el video) esto no sucedió. La espada toda en dos tiempos, y el noble al suelo en uno. Las orejas fueron exigidas con pasión desenfrenada y otorgadas con prontitud. Que esto suceda en cualquier otra plaza, vaya y venga ¿Pero en Las Ventas? Cómo me acordé de Fortes.

Con el quinto, lo mismo, pero mucho menos bonito, aunque si mata rápido, premian de nuevo. Lo pinchó dos veces y clavó excéntrico y tendido todo el acero. Gran ovación.

El reverso de la moneda lo mostró López Simón, sin cosmética ni mando se ofreció estoicamente en dos faenas caóticas, destempladas y atropelladas. Se le quedó en la cara al respetable tercero bis de Mayalde, que ni corto ni prezoso lo enganchó por la pierna, lo tiró y tras patearlo como el famoso defensa del… (mejor no herir susceptibilidades) se le echo encima con todo y sus 600 kilos aplastándolo. Escapó de las ayudas. El ambiente era oscuro, dramático, llovía a cántaros, tronaba, y el torero volvió a la brega sin rajarse, pero tampoco sin imponerse.  Cómo no ser solidarios. Tras un pinchazo, se tiró cual un suicida a un tren, salió por los aires, la espada cayó trasera pero efectiva. La oreja, la vuelta y a la enfermería.

Salió a cerrar. El jabonero tenía mucho cuerpo, mas no tanta cara. Era noble y sosón. El ruedo bajo la luz artificial plateaba. Sin zapatillas, pero con fe de carbonero apostó de nuevo echando cal y arena que se aplaudían por parejo. Todo es toro. La otra oreja estaba lista. Preparó la suerte con laboriosa y hasta tediosa minuciosidad. Sirvió, porque el estocadón fue de bandera y la Puerta Grande, su quinta, multitudinaria. Madrid, Madrid, Madrid…

Bautista se avino con la sosería de su lote, La corrección académica, el trató docto e impersonal fue capaz de silenciar al público de esta tarde tan dado a celebrar lo que fuera. Liquidó al primero con estocada honda desprendida y al cuarto bajo el diluvio  y con el agua al tobillo, de pinchazo recibiendo y estocada recibiendo lo que le valió saludar.

Núñez del Cuvillo, trajo dos corridas a la feria, los protestaron bastante, no lucieron en varas, pero les cortaron siete orejas y abrieron la Puerta Grande para dos matadores. Los fans de la estadística, no se ahogan en honduras; es la mejor ganadería, lo tienen bien claro.

FICHA DE LA CORRIDA

Madrid. Viernes 25 de mayo 2018. Plaza de Las Ventas. 18ª de San Isidro. Nubarrones y aguacero. Lleno. Toros de Núñez del Cuvillo, diversos de presencia y juego. y un 3º bis de Conde de Mayaldebien presentado y soso.

Juan Bautista, silencio y saludo.

Alejandro Talavante, dos orejas protestadas y saludo.

López Simón, oreja y oreja.

Incidencias: Tras la corrida salieron a hombros por la Puerta Grande Alejandro Talavante y Alberto López Simón.

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