Camino de Salvación

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En tarde soleada el novillero Francisco de Manuel ronda la Puerta grande cortando una oreja y dando vuelta al ruedo tras fuerte petición con protestas al palco. Alejandro Gardel, ovacionado y Marco silenciado. 

Tres madrileños nacidos entre 1995 y el 2000, dos de ellos debutantes. Lo que los sociólogos han dado en llamar generación posmilenia, la generación Z. No sé cómo la denominarán pasado el tiempo los historiadores taurinos, qué remoquete se ganen. Por ahora es el de la que asoma por primera vez en los carteles de las ferias grandes y las plazas mayores. Hubo mucho de ella hoy también en el tendido. El futuro es ya.

Para ellos, utreros de Fuente Ymbro, bien hechos, 513 kilos promedio, negros de proporcionadas caras, fuerzas justas, talante áspero, meditabundo y poco fiero. El primero y el segundo recordaron más la célebre nobleza de su ancestro se fueron aplaudidos. El tercero, encastado en bronco e incierto dividió las opiniones y los restantes de menor ímpetu e igual descompostura silenciados.

Francisco de Manuel, el más joven y el menos toreado no se ganó ninguno de los buenos en el sorteo, pero con  su actitud y acierto estoqueador se llevó el beneplácito del público y el triunfo. Avalado precisamente por las dificultades de su lote y por el rigor que don Gonzalo Villa Parro, presidente de la corrida, no ha tenido antes con las figuras. Estuvo bien así. De pronto mejor con menos, pero si fuera con todos, especialmente con aquellos a quien hay que exigir más, su señoría.

Mostró poco la capa. Cuatro verónicas y dos medias caminadas al tercero, y en dos quites, uno a la verónicas, el otro a la chicuelina y pare de contar. A cambio se prodigó en banderillas. Dos tercios similares, de afuera adentro y de adentro afuera con más efecto el primero. Su primera faena precedida por el tumbo a Israel de Pedro, comenzó con tremenda colada cuando con el compás abierto y la muleta por delante aguantó el galope de tablas a medios.

Todo eso puso de presente que la cosa iba en serio. Luego de la primera desasosegada tanda vino la voltereta con pisoteada. No se arredró. Tragó y porfió las cada vez más orientas embestidas. La gente le respaldó aplaudiendo igual cuando templaba y cuando destemplaba. Los naturales de a uno, meritorios, el obligado, un aviso antes de igualar, una estocada delantera letal y la oreja mayoritaria y aclamada.

Para dificultades estaba. Le soltaron el sexto, que renuncio dos veces en varas y mostró malos modales en lo demás, antes de rajarse del todo. Las cuatro primeras series diestras fueron las más logradas. Luego de a dos en dos, hasta la porfía en tablas, refugio del manso. Allí dos ayudados por alto, una trinchera, un natural, anticiparon otra estocada delantera eficaz y la petición enfática no concedida. La vuelta fue con prendas y la bronca a Usía con encono. El asunto era la Puerta grande.

Alejando Gardel, torero sonriente y carismático abrió con seis muletazos genuflexos y uno de pecho su faena con el mejor de la tarde. “Hechizo”. Me dio la impresión que se había pasado la noche viendo el video de la Puerta grande de Talavante ayer. Todo lo que hizo lo hizo con el pico y desde fuera del área de candela. El ejemplo cunde, sobre todo cuando es exitoso. Postura sí, verdad menos. Y era el más noble. Quizá por eso no halló eco. A las novilladas asisten más los que viene a ver, qué a que los vean. Media vertical tarda, el aviso y el saludo a palmas generosas. Con el manso quinto no pudo armar lidia y salió del brete con un bajonazo.

Marco, frente al noble, pero a menos primero de 538 kilos comenzó bien y terminó mal. Abundó en el derechismo, con aplauso por ligar y templar, y cuando se acordó de su mano izquierda el animal se acordó de las tablas y dijo no más. Lo desarmó y allí acabó lo que pudo haber sido y no fue. Una espada en guardia y otra en la cruz fueron epitafio. El cuarto, tardo, soso, soso, soso…, con el cual no pudo ganar pueblo ni mirando al tendido en los pases (¿También habrá visto el video de Talavante?), sufrió un pinchazo bajo y un bajonazo completo.

Dicen que una de las características de la generación es el poco caso que le hacen a la generación anterior. Viendo lo de ayer y lo de hoy creo que su único camino de salvación esta por ahí.

FICHA DE LA CORRIDA

Madrid. Sábado 26 de mayo 2018. Plaza de Las Ventas. 19ª de San Isidro. Sol en cielo azul. Dos tercios de aforo. Utreros de Fuente Ymbro, bien presentado ásperos, bajos de raza y de poca furza

Marcos, silencio y silencio.

Alejandro Gardel, saludo tras aviso y silencio.

Francisco de Manuel , oreja y vuelta con protestas al palco.

 

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