JUANGUI EN BOGOTÁ: 3 ENCASTES DE EMOCIONES

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Redacción: Juan Guillermo Palacio

Juli toreó por fin un Mondoñedo y también indultó un Juan Bernardo. Bolívar cortó 2 orejas y salvó la puerta grande

Bogotá – Colombia. Bogotá presenció una corrida de 3 encastes de emociones. El Juli toreó por primera vez a un Mondoñedo, algo que reclamaban los mondoñedistas desde que el crío se paseaba precoz y en estado de confort por Colombia. Además indultó un interesante toro de Juan Bernardo Caicedo, “Lancero”, que lo mandó a revisión a centro médico por cornada.

3 encastes, 3 formas de ser toro en Colombia.

De emociones más justas y comportamientos más predecibles, esta vez, los de Gutiérrez Arango.

Mondoñedo, en cambio, mostró su acostumbrada faceta de contrincantes veloces, pendencieros y vivaces. Destemplado el cuarto, bravucones tercero y séptimo. Todos con fondo de casta.

Juan Bernardo Caicedo también fue fiel a los dos matices que lo han caracterizado en las últimas temporadas: la toreabilidad, bien representada en escena por el indultado, un tren comercial impulsado con carbón que no se cansó de transitar; y la no toreabilidad, con ese interesante pero complicado sexto.

El gancho publicitario era ver al Juli batirse con un Mondoñedo por primera vez. El hijo de doña Manoli había tentado en esa histórica casona hacía tantos años que no lo recordaba con precisión. Mondoñedo es la ganadería primigenia de Colombia. Además, es el prototipo de la ganadería dura en este país. Sus toros siempre salen bien armados, tienen patas duras y un carácter fuerte.

El Juli en Colombia siempre ha preferido lo más comercial: En Manizales y en Cali, exige torear lo de Gutiérrez; en Bogotá se ha enfrentado a lo de El Paraíso, Las Ventas y lo que cría don Juan Bernardo. Y en algunas excepciones con Achury y Agualuna Zalduendo.

El ejercicio resultó interesante. El duelo se mantuvo en tablas durante el tercio de capa y en las dos primeras series de muleta en las que el toro y el torero midieron fuerzas, hasta que en la tercera la técnica desbalanceó el enfrentamiento a favor del racionamiento abstracto de Julián.

No fue el Juli más solvente, ni fue tampoco se trató de una faena a un toro bobalicón. Todo lo contrario, tuvo que poner testosterona y arrear. Fue reconfortante corroborar que no siempre lo bueno es sumar y ligar pases y que debería ser condición que las figuras lidiaran todo tipo de encastes.

El mejor Juli fue el del quinto, el del indulto. No era de Mondoñedo, pero el toro le exigió muleta y sitio.

Luis Bolívar mostró su mejor cara con el de Gutiérrez. Longitud, cadencia, elipses y curvas. Bolívar, en esta faena, dijo más que El Juli con su primer toro.

Con el cuarto pasó un trago amargo. El jabonero lo sacó de sitio y de quicio. Sus embestidas cortas y destempladas contagiaron al Libertador.

Con el séptimo Bolívar fue todo pundonor. Faena de mando y trompicones, de altas y bajas, a media altura, de convencer que torear es un ejercicio de la insistencia.  Estuvo a punto de irse desapercibido, justo en el mejor momento de su carrera, pero esa actitud de luchador le abrió la puerta grande.

Tarde, además, de buenas banderillas; Garrido, Santana, Chaparro, Franco y García-, y varas: Clovis, Torres y Romero, especialmente.

Buen experimento combinar tres encastes en un cartel. Hay variedad, menos monotonía, se permite el análisis comparativo y se logra ver a cada diestro con tomografía en tercera dimensión.

Síntesis del festejo

Bogotá, Temporada Taurina 2018 “La Santamaría, símbolo de la Libertad”. Domingo, 18 de febrero. Sexta corrida. Cielo gris, ventiscas.  Más de tres cuartos del aforo. Se lidiaron toros de Ernesto Gutiérrez (Murube, Santa Coloma), Mondoñedo (Contreras) y Juan Bernardo Caicedo (Domecq), por obvias razones disparejos, pero bien presentados en líneas generales, según su tipo y encaste. Primero y segundo de Gutiérrez (primero de embestida sosa y sin romper; segundo con clase y transmisión); tercero y cuarto de Mondoñedo (encastado y el otro sin temple); quinto de Juan Bernardo indultado, con mucho motor, no se vio en varas porque propinó tumbo; sexto, también de Juan Bernardo, encastado pero con dificultades e incertidumbres. Hubo toro de regalo, de Mondoñedo, con casta pero con dificultades. Juli: oreja, silencio y 2 orejas simbólicas. Luis Bolívar: 1 oreja, palmas, silencio y 1 oreja. Con esta corrida se puso fin a la temporada colombiana.

Parte médico: Julián López recibió cornada de 15 centímetros en el muslo izquierdo sin compromiso vascular mayor ni nervioso. Se envió a centro médico para manejo quirúrgico definitivo.

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