Preocupación por la salud de Morante

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Morante, en La Maestranza este miércoles. © Luis Sánchez Olmedo

Preocupación por la salud de Morante, que causa baja en Navalmoral: «Esperemos que en dos días esté resuelto»

El maestro de La Puebla viene arrastrando desde principios de temporada las consecuencias de su enfermedad psiquiátrica, incrementadas por una infección respiratoria, fiebre y malestar general

Morante, este sábado en Arnedo
Morante, este sábado en ArnedoRAQUEL MANZANARES
  • Toros Una faena con sordina de Morante en la jaleosa mixta de Valencia

Quienes asistieron a la corrida de este sábado en Arnedo (La Rioja) aseguraban que vieron sufrir a Morante de la Puebla, casi llorar en el callejón. Hoy no toreará en Navalmoral, donde estaba anunciado con Emilio de Justo y Tomás Rufo. «Ayer ya no podía y tiró ‘pa’lante’. Desde antes de Valencia sufre un malestar, con fiebre y mal cuerpo, que le afecta la cabeza. Espero que en un par de días esté arreglado», decía a EL MUNDO su apoderado Pedro J. Marques quitándole hierro al asunto.

El parte médico oficial reza que «presenta una infección respiratoria, con fiebre, mialgias y mal estado general por lo que precisa baja laboral hasta su recuperación». Pero lo cierto es que el maestro de La Puebla lleva acusando desde el principio de temporada, sino antes, cuando se plantearon posponer el arranque del año, las consecuencias de su enfermedad psiquiátrica, un diagnóstico de trastorno de la personalidad y bipolaridad que padece desde hace muchos 20 años. Eso que en las primeras corridas se ha traducido por cierta tristeza de ánimo.

Parte médico de Morante
Parte médico de Morante

La temporada de 2023 fue muy dura para Morante de la Puebla entre idas y venidas por una lesión en la mano, del ligamento semilunar, pero no sólo, que le impedía torear. Se vio obligado a cortar la temporada después de su primera tarde en San Miguel, sin poder alcanzar la despedida de El Juli en Sevilla ni el final de temporada tan apretado -Madrid, Valencia, doblete en Zaragoza…- que se había firmado como postre de la campaña del año en que cortó un rabo en la Maestranza.

Antes de que llegase el invierno, tras consultar a diversos especialistas en traumatología, Morante decidió no someterse a la intervención de la mano y seguir el tratamiento de un profesional médico en Portugal. Pero no era sólo la mano. Durante el invierno, el maestro se centró en su pequeña punta de ganadería bajo el viejo hierro de Pérez de la Concha, dotándolo de sangre Alcurrucén en su finquita de la Malvaloca.

Pero las empresas empezaron no ya a llamar, sino a presentarse en La Puebla del Río: Valencia, Olivenza, Arnedo… Y el principio de temporada se iba tupiendo de fechas. Algo, sin embargo, no marchaba del todo bien, como delataba el gesto de Morante en el acto los premios de la Junta de Andalucía que compartió con Curro. «Le han retirado la medicación y anda alicaído de ánimo», fue la explicación. Morante donde se encuentra bien es en la cara del toro, se decía. Pero desde entonces los sufrimientos no han cesado, hasta que el malestar corporal y la fiebre parece que han terminado de hacer de espoleta.

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