Nimes (Francia): Una Oda al Toreo

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El sevillano y el cacereño se reparten un total de ocho orejas de una exigente corrida de La Quinta en una tarde que quedará para la historia.

Redacción: Stephan Guin – Cultoro.es – Web Aliada – Foto: Muriel Haaz

Nimes – Francia. Se llegaba a la segunda de abono en la plaza de toros de Nimes, un coso donde ante los toros cordobeses de La Quinta trenzaban el paseíllo, el sevillano Daniel Luque y el cacereño Emilio de Justo. Una corrida entre dos de los espadas del momento que suscitó un gran interés por parte de la afición francesa.

Luque pasea las dos orejas del noble y templado primero

En primer lugar, salió un astifino, aunque justito de presencia primero, un animal muy en tipo de la línea Buendía que embistió con templanza al capote del sevillano. Suaves fueron los delantales del de Gerena, los cuales remató con una media de cartel. Se le midió en el jaco a un animal que no estaba sobrado de fuerza. Todo se hizo muy a favor de un animal que poco a poco fue aprendiendo a moverse con las fuerzas que tenía. Muy torero fue el inicio, siempre toreándolo a media alturita y sin apretarle. Ligadas fueron las series en redondo aprovechando la nobleza y el temple del de La Quinta. Pero no mejor vino a zurdas, acarició las embestidas del enclasado animal en naturales inmensos. Le faltó un punto de transmisión a un toro que embistió con gran dulzura, algo que aprovechó Daniel para cuajarlo. Todo lo hizo despacio, dándole tiempo al animal y buscando no apretarle en exceso por abajo. Interminables fueron los muletazos finales enroscándose al astado a la cintura. Las características luquesinas y un espadazo en todo lo alto pusieron en sus manos las dos primeras orejas.

Oreja tras aviso para Emilio de Justo con desclasado segundo

Se defendió ya de salida el bajo segundo, un animal que no se entregó en los capotes moviéndose con la cara alta y metiéndose por dentro en los capotes de los banderilleros. Comenzó con doblones por bajo el extremeño ante un toro que iba y venía sin entrega, un animal al que tuvo que ponerle mucho un espada que tuvo delante un oponente sin ritmo. Poco a poco lo fue metiendo en el canasto hasta conseguir dos tandas importantes, pero el toro acusó la exigencia y se paró. Por el izquierdo se puso complicado, siempre embistiendo en línea recta. Mejoró la labor de mitad de faena hacia adelante en un trasteo que fue premiado con una oreja protestada por parte del respetable.

Luque mete en el canasto al informal tercero y pasea una oreja que le asegura la Puerta de los Cónsules

Bonito de hechuras fue el tercero, un animal serio y bajo con el hierro de La Quinta que no se dejó torear con el capote. Un astado que no se entregó en el jaco y que se movió sin clase en banderillas, un tercio donde saludó montera en mano Iván García. Daniel se puso en el sitio para domeñar las geniudas embestidas de un toro que embistió siempre a arreones. Un ejemplar que tuvo su altura y sus distancias, algo que vio rápido el torero de Gerena. Con oficio fue poco a poco metiendo en el canasto a un animal que fue atemperándose al no tocar la muleta. Lo mejor vino a zurdas, por ahí el toro la tomaba con mayor franqueza, de ahí que Luque jugara con las alturas en muletazos al ralentí. Le enseñó los caminos y logró al final alargarle la embestida en tandas hondas y muy profundas, siempre buscando dejársela puesta y que el toro embistiera con la inercia del muletazo. Faena de torero maduro, destacando una serie final al natural apretando de verdad al animal. Tras un espadazo cortó una oreja tras sonar dos avisos, pasando posteriormente a la enfermería por sus problemas en el peroné.

De Justo se faja con el exigente cuarto y es ovacionado

Serio y con presencia fue un cuarto muy en la línea Buendía, un animal que embistió con transmisión en un antológico recibo capotero de Emilio de Justo. El extremeño cuajó a la verónica a un animal que embistió con carácter, las dos medias finales tras la cadera fueron de cartel. Vibrante fue un tercio de varas donde el toro se arrancó desde prácticamente los medios haciendo ponerse en pie a los tendidos. Con muletazos genuflexos comenzó su faena, esa en la que buscó apretarle desde el principio al encastado animal. Un astado que embistió con poder, el cual si no lo llevabas sometido tendía a meterse por dentro. Emilio se fajó con un toro con cierta violencia y al que había que llevar muy tapado. Por el izquierdo siempre tendió a quedarse corto y reponer, siendo las mejores tandas por el lado derecho. Un combate entre toro y torero, una batalla que acabó ganando un espada que supo domeñar las exigentes embestidas del animal cruzando varias veces la línea. Tras pasaportar al toro saludó una cerrada ovación desde el tercio tras sonar un aviso.

Luque revienta Nimes con otra grandiosa faena a un quinto al que desoreja

Sobresalió Luque con su primoroso toreo de capa al enclasado quinto, un animal al que recibió por delantales a pies juntos para más tardes cuajar lances inmensos y cadenciosos a la verónica. Otro astado que se arrancó desde la larga distancia al caballo en un tercio de varas donde empujó con clase al jaco. Daniel le vio las cualidades al animal y apostó decididamente por él. Todo lo hizo con temple, buscando darle confianza a un toro que siempre lo quiso todo por abajo. Acertó Luque en los terrenos y las alturas, alargando las tandas ante un animal de gran fijeza y recorrido. Por el lado derecho toreó con suavidad ante un ejemplar que tuvo un gran ritmo, pero fue a zurdas donde calentó realmente a una afición que entró de lleno en su faena. Todo lo hizo prácticamente sin toques, siempre buscando torear con las muñecas y la cintura. Con el toro ya a menos se metió en los terrenos del animal para finalizar por luquesinas. La estocada sin puntilla en el centro del óvalo puso las dos orejas en sus manos.

De Justo se juega la vida ante un sexto con mucho que torear y le pasea dos orejas de peso

No fue sencillo de domeñar el sexto de la tarde, un animal que se frenó con el capote y que obligó a De Justo a saltar al callejón. Un animal que derribó dos veces al jaco, no por bravo, sino por manso y violento. Lo lidió de forma admirable Morenito de Arlés antes de llegar a la faena de muleta donde De Justo se jugó literalmente la vida con otro astado de gran exigencia. Al ser derribado le faltó un puyazo de más, algo que acusó en la muleta. Muy dispuesto estuvo el extremeño, tragando siempre ante un ejemplar que embistió con todo. Cumbre estuvo a derechas, por el izquierdo el animal se frenó en los primeros naturales, pero a base de firmeza y convicción lo acabó enjaretando. Lo mejor de su obra vino con el animal ya más entregado, naturales a pies juntos, de una gran belleza que pusieron en pie a toda la plaza. Tras un pinchazo cobró una estocada en todo lo alto para pasear las dos orejas que le abrían la Puerta de los Cónsules.

Ficha del Festejo:

Arenas de Nimes, Francia. Feria de la Vendimia, segunda de abono. Media plaza. Toros de La Quinta. Bien presentados. Daniel Luque: Dos orejas, oreja tras dos avisos y dos orejas. Emilio de Justo: Oreja tras aviso, saludos tras aviso y dos orejas. Sobresaliente Jeremy Banti. Incidencias: Se desmonteró Iván García en el tercero de la tarde.

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