La penúltima lección de un maestro del toreo

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Tarde histórica de El Niño de la Capea en su regreso a los ruedos

La penúltima lección de un maestro del toreo. Nunca hay última. El Niño de la Capea regresaba a los ruedos para conmemorar el 50º aniversario de alternativa y lo hizo siendo él mismo. Con la garra, el temple y la largura en los trazos de muletazos de siempre. Con la misma competencia, con la misma gallardía… Volvió para ser El Niño de la Capea. Algo que nunca dejó de ser: un maestro del toreo. El salmantino cuajó a su primero al que cortó las dos orejas y rabo y cuajó una antológica faena frente al cuarto. Aquellas generaciones que no vieron a El Niño de la Capea sacaron también una conclusión: es un maestro del toreo. Sus nietos, al finalizar el festejo, le cortaron la coleta mientras abandonó el coso en hombros. Cuatro orejas cada uno cortaron Miguel Ángel Perera y El Capea con una buena corrida corrida con los hierros de Capea y Carmen Lorenzo.

Memorable fue la faena de El Niño de la Capea al cuarto, otro toro noble y estrecho de sienes con el que maestro salmantino cuajó una obra para el recuerdo desde el recibo de capa a pies juntos y un quite por delantales muy buenos. Dos tandas con la derecha resultaron cumbre, muy encajando, con suma templanza, rematando los muletazos detrás de la cadera. Con la izquierda, hubo otras dos series para el recuerdo, por maestría y facultades. El toreo de siempre. Tras pinchar varias veces, paseó una oreja.

Al toro de su regreso, El Niño de la Capea lo recibió con temple a la verónica en el recibo y en un posterior quite que levantó los primeros olés de la tarde. Bajo la mirada de numerosos matadores de toros en el callejón, Pedro Gutiérrez Moya cuajó una gran faena a un toro noble que tuvo cierta tendencia hacia los adentros, que fue aprovechado por el maestro para quedarse en el sitio, dejando la muleta puesta en toda una obra de capacidad, valor, temple y facultades. Dejó una estocada y paseó las dos orejas y rabo.

El segundo fue un toro noble, que tuvo mucho ritmo en su embestida, al que Perera lo recibió con brillantez con el capote. Faena de mucho mimo, prologando la embestida a medida que transcurre la faena. Supo perfectamente cuando apretar y dosificar la embestida en un trasteo de mucho mimo y pulso en los toques. Destacó el toreo al natural. Tras una estocada, paseó las dos orejas.

Otras dos orejas paseó Miguel Ángel Perera en el quinto, otro toro de noble de Capea con el que el extremeño se metió absolutamente entre los pitones. Casi sin espacio posible, el de Puebla del Prior se pasó al astado murubeño por todos los lados en una lección magistral de dominio en los terrenos de cercanías.

Más alto fue el tercero, que resultó noble. El Capea armó una faena de largo metraje pero interesante contenido pues fue poco a poco haciendo la embestida, hasta llegar a terrenos de cercanías. Faena de menos a más, que estuvo rematada de una estocada y un descabello. Paseó las dos orejas.

El Capea brindó la faena del sexto a su padre, antes de cuajar otra buena faena, sobre todo, por el izquierdo al astado más deslucido dentro de una buena corrida. Lo recibió el diestro salmantino de rodillas y bajo el mismo patrón la remató. Dos orejas.

Ficha del Festejo:

Hierro de El Capea - EspañaHierro de Carmen Lorenzo - EspañaPlaza de toros de Guijuelo (Salamanca). Corrida conmemorativa del 50º aniversario de alternativa de Pedro Gutiérrez Moya ‘El Niño de la Capea’. Lleno de entrada. Toros de Capea y Carmen Lorenzo (1º, 2º, 4º ), bien presentados y de muy buen juego en general. Corrida noble, con mucho ritmo y clase, que embistió con el pitón de dentro.

• PEDRO GUTIÉRREZ MOYA ‘EL NIÑO DE LA CAPEA’, dos orejas y rabo y oreja.

• MIGUEL ÁNGEL PERERA, dos orejas y dos orejas.

• PEDRO GUTIÉRREZ LORENZO ‘EL CAPEA’, dos orejas y dos orejas.

Incidencias: Al finalizar el paseíllo, se guardó un minuto de silencio en memoria del matador de toros de Zamora, Andrés Vázquez. Al finalizar el festejo, los nietos de Pedro Gutiérrez Moya ‘El Niño de la Capea’ cortaron la coleta al maestro que salió en hombros cogido por El Juli. 

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