“Saldremos Adelante”

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Ahora que el horizonte se tiñe de dudas para cualquier hijo de vecino, Paco Ureña comparte con nosotros las grandes incertidumbres que ha tenido que superar para llegar hasta aquí. De alguna manera, el trato que le ha dado la
vida le ha hecho acostumbrarse a solventar en solitario grandes adversidades, tan graves como la lesión en un ojo, que le hizo plantearse tantos interrogantes y tantos retos como los que en otros ámbitos se ciernen sobre todos nosotros ante la coyuntura que nos está tocando vivir. Por eso augura que saldremos adelante.

Redacción: Manolo Guillén Fotos: Frederico

 

Expresamente me pide Paco Ureña que deje claro que las imágenes que acompañan a esta entrevista corresponden a uno de los últimos tentaderos que hizo, antes de que se paralizara el país a consecuencia del estado de alerta en que vivimos. Fue en Évora (Portugal), en la finca “Quinta Elvita”, propiedad de su amigo y matador de toros Paco Velásquez, donde el fotógrafo Frederico Henriques captó estas instantáneas bajo el manto de ese horizonte crepuscular. Mucho más bello, sin duda, que el que se nos presenta en la actualidad.

“Nosotros lo único que podemos hacer –recomienda el espada lorquino– es seguir las medidas y hacer todo lo que se nos dice, no ya por la salud de uno, sino por la de los
demás. Creo que uno no debe ser egoísta en estos casos y debe mirar más por las personas que tiene alrededor. Personas que puedan tener un contagio más fácil y sean personas de más riesgo. En estos casos hay que ser muy generosos en ese aspecto. En este y en todos, pero en este que se trata de salud aún más.

¿Vosotros, en casa, estáis bien todos?

Sí, gracias a Dios bien. Preocupados lógicamente. Mi hermana, por ejemplo, trabaja en una residencia. Yo tengo mucho miedo, la verdad. Y mis padres, oye, son personas de
riesgo y te asustas. Pero, bueno, gracias a Dios estamos todos bien.

A controlar al máximo y también rezar. Al final esto depende muchas veces también de la suerte que uno tenga.

La suerte y el destino que tengamos deparado.

Y taurinamente, ¿cómo ha ido el invierno?
¿El invierno? Más largo de lo habitual. Pero tampoco me sorprende nada. Yo no he vivido una situación así, globalmente, como la estamos viviendo todo el mundo; pero sí la he vivido personalmente, en varias situaciones y etapas de mi vida. Cuando no toreaba y
todo era una incertidumbre. Y cuando me ocurrió lo de la cornada del ojo, ahí muchas
veces se asemeja en muchas circunstancias a lo que vivimos ahora, de incertidumbre, de
no saber qué pasará, de lo que están viviendo muchos miles de personas que no saben si
volverán a sus trabajos, si esta enfermedad deja secuelas después de pasarla. Y yo me
acuerdo mucho de cuando hace un año durante seis o siete meses estuve en una situación así y, claro, comprendo aún mejor lo que ahora nos está pasando por eso.

“No sabemos cuándo volverá a ponerse en marcha el país. Claro, a mí como torero me encantaría que fuese lo antes posible, pero sinceramente creo que ahora lo más importante es pensar en cortar esto, en pensar en la
salud”

Lo que tú afrontaste el año pasado era un problema muy gordo que te afectaba a ti directamente, en primera persona, y lo salvaste con matrícula de honor. Sabíamos que eras un tipo duro, física y psicológicamente; pero la prueba del año pasado, afrontarla con tanta naturalidad y tanta sencillez, fue una demostración palpable. ¿Cómo te encuentras físicamente después de haber pasado este tiempo? ¿En qué medida notas, si es que se nota, alguna evolución a la hora de adaptarte a la nueva situación de tu visión? ¿Notas mejoría? ¿Sigues ganando aún terreno?

La percepción de la visión es la misma, es la que hay, y los ángulos son los mismos y no van a variar. Lo que sí estaba notando, lógicamente, ya había pasado un año, la temporada, otro invierno… en el cual no es que estuviese todos los días yendo al campo, pero sí estaba haciendo todas las semanas un tentadero o dos y eso, quieras que no, se va cogiendo más práctica, más normalidad en todas las situaciones. Pero en cuanto a mejora de ángulos y tal eso no va a existir más, ni nada; pero sí el hecho de la práctica, de estar más en contacto con los animales, eso sí que me ha ayudado mucho.

¿Dónde estás viviendo el confinamiento?

En Albacete, estamos en casa de mi mujer. Aquí entrenando de salón, en el gimnasio y poquito más. Aguantando, como todos los españoles.

No se pueden hacer desplazamientos, ni salir de casa. Menos aún para acudir a
tentaderos. Pero, el resto de la preparación sí la puedes seguir haciendo. Lo que es un día cualquiera, ¿ha variado mucho de estos meses atrás a esta situación en que nos encontramos ahora mismo?

Varía en cuanto a poder torear, a poder tentar, a poder tener ese contacto con los animales, que para mí, y para todos, pero en mi caso sí que es verdad que es imprescindible.

Eso sí que ha variado. Pero en el tema físico, mi preparación sí que es la misma. Gracias a Dios tengo un pequeño gimnasio donde me puedo preparar, correr, y puedo torear de salón. Entonces yo con eso puedo darme más que por contento y feliz.

Torear de salón tú solo, sin nadie que te embista, porque hay que guardar la distancia de seguridad. No te puedes arrimar a nadie y nadie se puede arrimar a ti.

Sí, pero no pasa nada. Lo importante es tener la sensibilidad y el tacto del capote y la
muleta en las manos. Con eso para mí ya es suficiente.

En circunstancias normales, deberíamos haber dejado atrás la feria de Fallas, en la que estabas anunciado y deberíamos estar en vísperas de la Feria de Sevilla, donde no estabas anunciado. Si esta feria se retrasara al mes de septiembre y hubiera alguna readaptación de los carteles, después de los triunfos tan reiterados que tú has tenido en esa plaza de la Real Maestranza, ¿te gustaría que pudieras estar presente en Sevilla todavía en esta temporada?

Bueno, primero no me gustaba haberme quedado fuera de Sevilla en un principio. Y
tampoco me gustaría que hubiese una readaptación posible por estas circunstancias; pero
si hubiese una readaptación de la feria y en septiembre se quiere contar con Paco Ureña,
indudablemente yo estoy para torear y soy el primero que quiero estar. Yo sé que ahora
mismo mi situación es una situación en la cual quieren verme los aficionados, intereso.
Lo único es que hasta ahora los sitios que hemos decidido no ir ha sido por una cuestión
nuestra, por creencia de mi apoderado y mía, que no era de la manera que Paco Ureña debería estar contratado, y ha sido simplemente por eso. Pero siempre se ha querido contar con Paco Ureña para todas las ferias.

“Vamos a entrar en una recesión económica incluso peor que la de 2008, y saldremos adelante. Indudablemente, aquí marcan los toreros que lleven gente a la plaza y
que tengan interés. Si mi caso es ese, no voy a tener ningún tipo de problema”

No pudiéndose celebrar San Isidro en los meses habituales de mayo y junio, por culpa de este forzoso retraso de la temporada que se está produciendo, ¿cuál o cuáles pueden ser las plazas que marquen el resto del año taurino? ¿Dónde crees tú que se va a poder decidir el devenir de la temporada?

¡Puf! [resopla Paco Ureña ante tantos interrogantes como acechan todavía en estos difíciles momentos], pues, creo que es complicado. En primer lugar, porque ahora mismo vivimos en una situación que todo esto es muy desconocido. No sabemos cuándo volverá a ponerse en marcha el país. Claro, a mí como torero me encantaría que fuese lo antes posible, pero sinceramente creo que ahora lo más importante es pensar en cortar esto, en pensar en la salud, y si todo va bien espero que sea lo antes posible y supongo que irán marcando las ferias que vayan tocando. No sé, en un caso hipotético que fuese julio, pues serían las ferias de julio o en las ferias de agosto primeras. Siempre las plazas de mayor repercusión, plazas de primera, con una repercusión importante supongo que irán marcando la temporada. Pero es muy difícil, con esta situación, hacer un planteamiento o hacernos ni tan siquiera a la idea. A mí por lo menos me resulta muy complejo, la verdad.

El antecedente más próximo que tenemos en cuanto a enfrentarnos a una adversidad fuerte en el plano económico fue la de 2008, que conllevó que se dieran muchos menos festejos y que los carteles se reforzaran mucho, que se cerraran mucho. Era la opción alternativa para tratar que la gente acudiera a la plaza, porque los bolsillos estaban resentidos y había que dar carteles muy fuertes, muy rematados para tratar de que fueran irresistibles. Si eso se repitiera ahora, esa concentración en menos carteles y más reforzados, ¿crees que tendrías hueco ahí?

—Yo eso ni me lo planteo, sinceramente Vamos a entrar en una recesión económica incluso peor que la de 2008, y saldremos adelante. Indudablemente, aquí marcan los toreros que lleven gente a la plaza y que tengan interés. Si mi caso es ese, no voy a tener ningún tipo de problema. Como no lo va a tener ningún otro compañero que tenga ese interés, porque la gente lo quiera ver. Eso va a ser así siempre y siempre seguirá siendo así. Yo no tengo ningún complejo, ni ningún miedo a nada de eso, porque sé quién soy, sé lo que soy, lo que he hecho, lo que puedo hacer… Y sobre todo, que me importa poco. Lo que más me importa ahora es que se corte todo esto y que no se pierdan más vidas, sinceramente.

“Yo creo que la temporada se reanudará, si no es este
año será el que viene, o cuando sea; pero las vidas que se están perdiendo y el desastre que se está generando en muchos hogares de todo el mundo, eso es
irreparable”

En un ejercicio de suposición, imagínate que estamos ya a final de temporada y
miras para atrás. ¿Qué te gustaría que hubiera pasado después de esta nebulosa que tenemos por delante?

Que no hubiese más muertos de aquí en adelante por la enfermedad. Yo creo que la
temporada se reanudará, si no es este año será el que viene, o cuando sea; pero las vidas que se están perdiendo y el desastre que se está generando en muchos hogares de todo el mundo, eso es irreparable.

Eso dice mucho de ti.

La profesión pasa, pero lo que quedan son las personas.

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