Madrid: Del Pilar A Las Ferias

0
182

Demostró Gomez del Pilar estar capacitado para este circuito en las Ferias dando una vuelta con la única bala noble de una durísima corrida de Partido de Resina; solvente Cortés y corneado Pinar.

Redacción: Javier Fernández-Caballero – Cultoro.es – Web Aliado – Foto: Luis Sánchez-Olmedo



Madrid – España.
El mítico hierro de Partido de Resina regresaba a la plaza de toros de Las Ventas en la corrida de la Hispanidad este 12 de octubre. Le hacían frente a partir de las cinco de la tarde Rubén Pinar, Javier Cortés y Gómez del Pilar.

«Rosalero» llevaba por nombre un primero cárdeno Bragado meano que hizo ademán de querer saltar las tablas en el inicio. Blandeó y mostró falta de fuerzas ya en el capote templado de Pinar, que lo cuidó en varas y ya en la segunda tanda el toro le echó mano y le corneó en el muslo. Lo levantó de una forma dramática y quiso seguir el matador delante de la cara del toro, a pesar del evidente boquete que se veía y de la sangre manchando el traje. Aguantó en dos tandas más la cara alta del de Partido de Resina, la peligrosidad de los embroques que ofrecía el animal y la falta de ayuda a la hora de entrar a matar. A la segunda enterró el acero.

«Huracán» llevaba por nombre el segundo, que se quedó cortisimo en el Capote de Javier Cortés. Deslucido tercio de varas protagonizó el picador. Otro momento de pánico dejó el de Partido de Resina cuando cogió a José Antonio Prestel tras hacerle hilo contra las tablas, saltando además el toro al callejón. Rápidamente sus compañeros llevaron al subalterno hasta la enfermería entre signos evidentes de dolor, ya con el toro fuera del  callejón. En faena, las caras altas y la mansedumbre fueron los defectos de un toro que no le permitió más que aguantar como un Jabato a Cortés. Garbo en el inicio de faena y algún derechazo suelto ante tal alimaña que tenía delante, buscando el olivo en todo momento. Espada en mano, pinchó en dos ocasiones tras ponérselo complicadisimo el cárdeno y a la tercera enterró el acero. Ovación.

A portagayola se fue Gómez del Pilar a saludar de una larga cambiada de rodillas al tercero de la corrida, toro que se arrancó alegre al caballo entre el airoso Capote del toledano. Al público fue un sentido brindis del manchego, que tiró de raza por la mano derecha ante un toro que le buscaba los tobillos. Planta firme, distancia corta y toreo planteado por abajo a un toro mejor que sus hermanos anteriores. Y caló en Madrid la actitud del torero, al que un pinchazo quitó el premio seguro. A la segunda dejó un estoconazo del que tardó en caer. Aunque no se entregó en ningún momento, fue noble el astado con algún retazo peligroso. Vuelta tras petición.

El toro de José Luis Pereda que remendaba la corrida le correspondió a Javier Cortés en cuarto lugar. Animal frío en los primeros tercios haciendo gala de su encaste, le costó meter la cara en el peto con entrega. Y efectivamente esa falta de fuerza la mostró en la faena de muleta, en momentos defendiéndose. Solamente pudo justificarse y matar de media.

«Azulino» de Partido de Resina llevaba por nombre un quinto al que Gómez del Pilar saludó también a portagayola. En correosa se tornó la condición de un toro manso que no quería pelea. A pesar de ello, puso empeño el toledano en rascar algo que tuviese el cárdeno en terrenos de tablas. Se puso también complicado a la hora de matar, por lo que fue silenciado tras aviso.

Momentos a la verónica dejó Javier Cortés a la salida del sexto, fuertemente aplaudido en su entrada al ruedo por su gran hechura. Quiso quitarse el palo en el tercio de varas y alegre pero cortando se arrancó el cárdeno en banderillas.  No tuvo nada en la muleta un astado que sí mantuvo la movilidad pero que se le quedaba cortisimo a Javier Cortés durante las tandas. Lo intentó pero no pudo rascar más. Mató efectivo. Silencio.

Ficha del Festejo

Plaza de toros de Las Ventas. Corrida de la Hispanidad. Más de un tercio de entrada. Cinco toros de Partido de Resina y uno de José Luis Pereda, cuarto. De poca fuerza y cara alta un peligroso primero siempre a la defensiva; Manso de libro el también peligroso segundo; noble pero sin entregarse el tercero; insulso, soso y falto de fuerza el cuarto de Pereda; manso y correoso el deslucido quinto; con movilidad pero con viaje corto el sexto. Rubén Pinar, herido, ovacionado camino de la enfermería. Javier Cortés, ovación, silencio y silencio. Gómez del Pilar, vuelta al ruedo y silencio.

Dejar respuesta