En Novillada: Lo que No se Vio

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La mañana en la plaza fue bastante agitada, sobre todo en las oficinas donde muchos comunicadores se encontraron con la noticia de que sus acreditaciones habían sido negadas.

Redacción: Javier Baquero –JABA–

Cali – Colombia. La mañana en la plaza fue bastante agitada, sobre todo en las oficinas donde muchos comunicadores se encontraron con la noticia de que sus acreditaciones habían sido negadas, de lo cual no hubo ninguna misiva previa a los colegas. Jerónimo y Federico, los más chicos de la pluma taurina nacional, recibieron también el portazo de la negación, sin embargo, con gallardía entendieron que las decisiones de algunos que no tienen en cuenta las vidas de los otros y que en el camino de la vida todo es posible, incluso, hasta lo imposible.

El sorteo fue muy tranquilo y los ejemplares de Alhama de a dos para cada actuante sin mayores aspavientos.

Hubo misa en las instalaciones de la plaza, con poco aforo por las restricciones para la entrada al recinto que ahora es más que infranqueable, las oficinas de la plaza.

Regresó al techo de la plaza el reloj digital que había sido retirado hace dos años.

Acabaron el palco de los periodistas, al igual que la oficina de prensa.

La plaza mostró con amplitud el gris del cemento y la ausencia de cristianos.

Luego del paseíllo el ruedo quedó hecho una «mierda», literal y los monosabios no refaccionaron la arena. Los caballos dejaron sus gracias.

En las localidades vimos algunos que presumen y suplantan periodistas, mientras que otros, que sí tienen medios reconocidos y trayectoria, se quedaron afuera sin el aval para entrar.

Con la capa El Gitano lució con suavidad frente a un bonito Alhama.

El 1ro pese a tirar de una pata coja, persiguió con presteza. Gitano lo entendió.

La espada de Gitano fue una tromba. Y colofonó la primera oreja de la feria.

El 2do de San Román se dejó chapotear del manito.

Ricardo Santana saludó desde el tercio, luego de sendos pares al 2o.

San Román brindó al matador Paco Ureña. Su labor aseada y con un final largo con los aceros. Saludo rogado.

Para el 3o la Bonita arena brillante que lucía la plaza se vio mezclada con el gris del antiguo ruedo.

En el 3ro Juan Sebastián Hernández se despedía de su vida como novillero y lo hizo a la altura del futuro matador que ya casi es. Con un novillo muy parado y sin finales dejó un buen recuerdo en la retina a pesar de la espada.

En el «Ecuador» de la novillada, 4o de la tarde, Gitano y Hernández lancearon a la Limón.

En el 4o el Gitano brindó su actuación a Humberto Perdomo El Sastrologo, amigo de mil batallas de su padre.

Con el que no era, Gitano trató de interpretar el arte y sacó algunas tonadas.

San Román con suavidad lanceo al 5o. Variedad manita en el percal. Con la muleta la cosa duro poco por falta de astado, pero fue suficiente para justificar su inclusión en el cartel. Del arte al valor con un parado. La espada también estuvo en contra y con todo ello se concedió la segunda oreja de la tarde.

El que cerró, con varios revoluciones para Hernández, nos dejó ver otras facetas del próximo matador de toros.

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