La décima… y la casi décimo octava

0
30

Leonardo Hernández consigue su décima Puerta Grande en Madrid y sólo un pinchazo evita que Diego Ventura salga por décimo octava vez a hombros de Las Ventas. Gris confirmación de Juan Manuel Munera.

TEXTO: CARLOS PALACIO / FOTOGALERÍA: PLAZA 1

La tercera corrida de rejones de la Feria de San Isidro tenía lugar en la tarde de este domingo, un festejo en el que hacían el paseíllo a caballo Diego Ventura, Leonardo Hernández y Juan Manuel Munera frente a toros de María Guiomar Cortés Moura.

El primero fue un toro muy voluminoso, al que le costó mucho mover sus casi 600 kilos, nunca rompiendo a galopar sin entrega, pero tampoco se paró. Caminador, esperando mucho, poniéndose siempre delante del caballo… ante un rejoneador muy serio. Destacó a lomos de Arrebato, un caballo muy torero que se enroscaba al animal, batiéndolo a pitón contrario. La mácula de la faena fue que, por esa complicación del toro, le tocó mucho los caballos. Con Dámaso hizo piruetas y se le complicó mucho matando, porque el toro echaba la cara arriba y fallaba. Silencio tras dos avisos –en realidad, sonó el tercero cuando justo acertó con el descabello-.

Una oreja paseó Ventura de un manso segundo, que siempre estuvo con la tendencia a irse a tablas. De hecho, de salida amagó con saltar, barbeando en todo momento las tablas. Con Bambina quiso batirle a pitón contrario, arrancándose de frente a la salida del toro, y aunque clavó el rejón no pudo arrancar la bandera. El toro tenía un andar cansino, sin terminar de entregarse nunca. Titano, un caballo bayo, le valió para hacer quiebros y parear al violín; con Dólar dejó momentos de brillo a dos manos. El defecto fue que, entrando a matar, lo hizo con un rejón a dos tiempos, lo que provocó un derrame. Oreja.

Otra oreja del tercero paseó Leonardo Hernández, un toro muy parado y al que le costaba mucho romper el galope. Todo lo hizo bien desde que lo enceló con el rejón de castigo. Hizo toda la lidia con el mismo caballo, un lusitano castaño de nombre Enamorado. Provocó las arrancadas y dejó galopes de costado largos y con ritmo. Nunca tuvo entrega el toro. Puso cortas al quiebro con Xarope, dejando un primer rejón contrario y defectuoso, lo que no hizo efecto. Bueno fue el segundo rejón, pidiendo la oreja con fuerza. Se concedió.

El cuarto fue otro toro en la misma tónica del festejo, con mucha falta de celo y empuje, descastado… por lo que Diego Ventura hizo de nuevo el esfuerzo. Lo enceló muy bien con Joselito de salida y luego sacó a Sueño, que lucía lazos rojiblancos. Ya enganchó unos galopes de costado que no tenían emoción porque al toro le costaba mucho galopar. Lo midió muy bien el torero, cambiando de pista las embestidas por los adentros, por lo que cada vez se ceñía más a ese terreno, clavando bien en las batidas a pitón contrario. Con Lío hizo quiebros pronunciados, pero sin que terminase de romper el trasteo. Al final, con Remate, dejó una banderilla dejándose llegar muy cerca los pitones, matando de un defectuoso rejón de muerte, por lo que perdió la oreja. Ovación.

El quinto fue un toro falto de empuje, de raza, manso… y este fue el más parado de todos. Fue todo un mueble. Se movía muy poco y Leonardo estuvo entregado en la lidia, siempre muy acertado. Lo recibió con Estoque, tratando de encelarlo, fijándolo mucho en el caballo y luego con Calimocho intentó estirar los galopes de costado pero el toro tenía poco recorrido. Siempre batió muy cerca de la cara, provocando mucho para generar emoción. Quebró con Eco y con Xarope volvió a emocionar. Clavó una corta en todo lo alto, dejando un efectivo rejón de muerte. Oreja.

El sexto fue otro toro igual o más parado que el quinto, que tampoco humillaba y se tapaba, no haciendo nada por acudir a los cites que le planteaba Munera. Perdió los papeles con la espada, ya que el toro era muy parado y no le dejaba entrar con el caballo. Fueron varios intentos hasta que el animal se echó, escuchando un aviso.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Vigésima de la Feria de San Isidro. Corrida de rejones. No hay billetes.

Toros de María Guiomar Cortés Moura.

Diego Ventura, oreja y ovación. 

Leonardo Hernández, oreja y oreja. 

Juan Manuel Munera, silencio tras dos avisos y silencio tras aviso.

Dejar respuesta