La renuncia irrevocable de Roger Barón a la presidencia de la Comisión Taurina del municipio de Tovar abre un nuevo capítulo de incertidumbre en torno al manejo de la feria taurina y las relaciones con la empresa Toricantano C.A. Tras varias temporadas al frente del organismo, el aficionado tovareño decidió apartarse del cargo, alegando falta de responsabilidad empresarial frente a la reciente edición ferial y señalando que su permanencia resultaba incompatible con sus principios profesionales y éticos. Su decisión deja pendientes las explicaciones sobre los desacuerdos que condujeron a esta ruptura y las conclusiones que deberá recoger el informe de la Comisión Taurina, en un momento delicado para una plaza que representa uno de los principales escenarios de la tauromaquia venezolana.
Redacción: Rubén Darío Villafraz
Barinas – Venezuela. En comunicado enviado a través de las RRSS, este jueves a finales de la tarde, el conocido aficionado taurino tovareño don Roger Barón, presentaba su renuncia irrevocable, quien venía desempeñándose como Presidente de la Comisión Taurina del Municipio Tovar desde hace varias temporadas, no sin la polémica que embarga un ente maniatado legalmente a las argucias y “marramucias” que recientemente se vieron años anteriores en el ruedo de la arena tovareña.
Pero este año, a pesar de su destacado desempeño, finalmente este jueves se conocía su punto de vista y desencuentros con la actual regente del Coliseo El Llano, la empresa taurina Toricantano C.A. el cual se encuentra aun liquidando cuentas pendientes con relación a los gastos generados en la reciente edición ferial taurina, difícil por demás, dado la desatada campaña de descredito que muchos “influencers” y opinadores de oficio hicieron de esta. Los números señalan cifras en rojo, casi a ras, y si pierden sería poco para lo que se presagiaba, y donde de alguna u otra manera intentarían rescatar la credibilidad y categoría de una cita taurina que se había convertido en el capricho y ego de un Johan Santana obnubilado por sus acólitos asesores que hicieron de la cita tovareña algo totalmente inasumible en cuanto a costos a cualquiera que viniera después de ellos.
En fin, que tendrá sus razones don Roger Barón para quitarse del palco presidencial tovareño, aduciendo la «falta de responsabilidad de parte de la empresa Toricantano C.A. en la reciente feria… mantenerme en el cargo bajo las condiciones actuales iría en contra de mis principios profesionales y éticos. Por respeto a la exigente afición taurina de nuestra tierra y por respeto propio, doy un paso al costado».
Queda en los próximos días se detalle en el informe que haga la mencionada Comisión Taurina cuales fueron los entretelones de este desenlace, que en nada beneficio el hecho de ser Tovar junto con San Cristóbal y Mérida, las únicas plazas de toros con la categoría y actividad para mantenerla, en un país donde a los aficionados se nos ha socavado el derecho y defensa de un espectáculo legal, que genera economía y además ser parte de nuestra cultura, como lo es la fiesta brava.






















