José Carlos Venegas saludo una ovación en el primero. Lo demás fueron cinco silencios compartidos con Juan Leal y Juan de Castilla, frente a un complejo y exigente encierro…
Redacción: Jorge Arturo Díaz Reyes – https://todotoroblog.blogspot.com – Web Aliada
Madrid – España. Tarde veraniega, sol, cielo azul y 30ºC a la sombra. En ella, los de Saltillo y Couto Fornilhos (los dos primeros), formaron un conjunto dispar de 572 kilos promedio. Cinqueños todos, menos el segundo. Fueron a los caballos de largo y empujaron los más, pero en general inciertos y con genio para la muleta. Se aplaudieron en el arrastre primero, tercero y sexto, por un público a tres cuartos de aforo, que terció por las divisas. No se “dejaron”, como es de aplauso para la clientela moderna del espectáculo. Eso pensarían los que los ovacionaron. Dos de ellos, menos aviesos y revoltosos en sus embestidas, quizás merecieron mejor trato y menos prevención de sus lidiadores; el primero y el tercero.
Jose CarlosVenegas, abrió con “Asturiáno”, un bello cárdeno capirote, muy bien puesto de pitones encima de sus 585 kilos. Desarmó en las primeras de cambio, se peleó con dignidad frente al conjunto ecuestre, en dos varas duras y Fernando Sánchez le adornó con un par de mucha pinturería y fuste. El brindis al público fue refrendado con una lidia de tandas cortas, en que la minimización del tiempo en la cara del toro y la falta dominio total sobre la poderosa arremetida, impedían llevar la ligazón más allá. El volapié fue honesto, pero la estocada corta. Sin embargo, surtió efecto pronto y la gente valoró el estar ahí frente a esa imponente poder de fuego sin desmerecer, y tributó una ovación sin discrepancias.
En el resto de la tarde los toros mandaron. Con todo y los tres pares de postín al cuarto ejecutados por Iván García y Fernando Sánchez. Desmonterándose el uno, bajo la gran ovación, el otro (Sánchez) no quiso. Era para los dos. Tras un tanteo que pareció innecesario, el jienense se fue a los medios comenzó a pasar por la derecha en series de a cuatro y cinco en las cuales el toro ganó el mando y se fue arriba, haciendo del resto de la lidia más una operación defensiva que de dominio. Una colada de miedo anunció quien tenía el poder. Qué si, difíciles, agresivos, peligrosos. Pero precisamente para eso es la lidia.
El tercero, “Granadino” de 585 kilos fue el más pesado, pero a cambio el de más nobleza. El colombiano Juan de Castilla, dejó ir una oportunidad heroica con él. De las que le han dado renombre. Pero no quiso. Le cedió los terrenos, los tiempos y la elección. Su faena había comenzado prometiendo mucho. De rodillas en el platillo, esperando desde tablas el furioso galope, y unciéndolo en cinco derechas redondas y uno de pecho. Fue su momento más brillante en la tarde. Tiene crédito aquí, la cosa parecía ir palo arriba. Pero todo quedó en esa promesa. Luego la faena se fue por tandas minúsculas, citadas al hilo del pitón, lo cual terminó por agotar la paciencia de sus simpatizantes y antes de los puristas. Con cuatro ayudados por bajo puso en suerte al serio saltillo y le propinó una estocada corta delantera que fue suficiente. El arrastre se llevó una gran ovación, y el paisa un silencio que pareció haberse podido evitar de haber querido un mejor acople a las bondades del toro. Con el sexto que llevó su aspereza y medición hasta el extremo, nada fuera de salvar la piel. De remate, tres pinchos, un aviso y media destocada delantera tarda que volvió dar los aplausos al toro.
El francés Juan Leal, se estrelló contra el cuestionario de alta complejidad que le opusieron sus dos toros. Al segundo lo mató de un espadazo hondo tendido con aviso, y al mansurrón y taimado quinto con una espada trasera y un aviso.
Ficha del Festejo
Madrid. Miércoles 20 de mayo 2026. Plaza de Las Ventas. 11ª de San Isidro. Sol 30º C. Casi lleno. Seis toros, 4 de Saltillo y 1º y 2º de Couto. Fornilhos, 572 kilos promedio, cinqueños, excepto el 2º, serios y complicados. José Carlos Venegas, saludo y silencio. Juan Leal, silencio y silencio tras aviso. Juan de Castillo, silencio tras aviso y silencio tras aviso. Incidencias: Saludó tras parear al 4ºIván García, no quiso Fernando Sánchez.






















