Valencia: Bojó Se Roba el Show

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Con cinco vueltas al ruedo y una oreja que la presidenta no dejó ser más, Tomás Rufo zanjó su mano a mano con Borja Jiménez quien se fue triplemente silenciado. Encierro de Hernández, con kilos y mucho que torear…

Redacción: Jorge Arturo Díaz Reyes – https://todotoroblog.blogspot.com – Web Aliada

Cali – Colombia. Con 590 kilos promedio y dos cinqueños, el encierro de Domingo Hernández sacó una nobleza diversa. Desde la del modoso primero, que prácticamente se dejaba hacer de todo sin el menor decoro, hasta las exigencias del quinto y del sexto. No se cayeron y todos llegaron al fondo de las faenas.

En medio de una batahola, Tomás Rufo recibió y tiró a la arena la oreja que, tras una batalla de toda la tarde, por fin le concedieron su señoría doña Pilar Bojó y su asesor José Luis Campillos. La petición de la negada segunda era clamorosa como también lo habían sido las de las primeras del segundo y el cuarto. Entonces inició a mano limpia la vuelta al ruedo que al final fueron tres exigidas por los contribuyentes. Cinco en total. No lo querían dejar ir. No hubo puerta grande. No lo quiso el palco. “Las orejas importan”, rezaba desde la mañana, antes de la corrida el editorial de Mundotoro, como anticipándose.

Es que hubo mérito. En la estocada final al torazo que cerró plaza, “Dardo”, negro, cinco años, con 597 kilos, un volapié frontal y un aguante que dejó llegar los pitones a la cara. Los gavilanes arriba levemente desprendidos. La faena, iniciada a portagayola, con dos largas cambiadas de rodillas, y floreada por “El Soro” y la banda, no fue menos. Bello toreo a la verónica, de las cuales dos por la izquierda fueron auténticas obras de arte. Y con la muleta de largo y de cerca, por uno y otro pitón, a la medida del veleidoso arremeter, salpicada de instantes de mucho temple, mando y ligazón. Fogosa y en la raya. Generosa, hasta más allá del toro. El público la vivió con pasión y pidió con furor el doble trofeo que no fue tal.

Con el cuarto, libreto parecido. La estocada de la tarde, en la yema, sin puntilla, tras una brega en que la derecha brilló más que la izquierda, prolijamente intentada. Tampoco el público fue atendido por usía. Y en el segundo, la misma historia, con una espada desprendida también fulminante. Los ocupantes del palco miraban augustamente los clamores y las protestas de los que pagan, como si no fuera con ellos.

Borja Jiménez, se negó con la espada a participar en el forcejeó de autoridad. Tras faenas voluntariosas, y a ratos gustosas, pinchó, y pinchó, y pinchó sin recompensa.

Ficha del Festejo

Miércoles 18 de marzo 2026. Valencia. Sol y nubes. Casi lleno. Seis toros de Domingo Hernández, con romana, nobleza y fondo. Tomás Rufo, vuelta tara petición, vuelta tras petición, y oreja con petición de la segunda y tres vueltas al ruedo. Borja Jiménez, silencio, silencio tras aviso y silencio.

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