Lo Bueno, Lo Malo, Lo Feo y Lo Que no se Vio del Festival de Manizales

0
21

Festival de contrastes, con una plaza llena y momentos de buen toreo sostenidos en la técnica, pero empañado por un encierro manso, decisiones discutibles del palco y fallos reiterados con los aceros, dejando sensaciones encontradas en una tarde que prometía más de lo que finalmente entregó.

Redacción: Federico Baquero Toro

Manizales – Colombia. En una tarde cargada de expectativa y con la plaza a reventar, el festival celebrado en el barrio La Castellana dejó sensaciones encontradas. Entre pasajes de buen toreo, silencios respetuosos y destellos de técnica, también afloraron las carencias de un encierro mayoritariamente manso, los fallos con los aceros y decisiones reglamentarias que no pasaron desapercibidas. Así se vivió una jornada de luces y sombras que dio mucho de qué hablar.

LO BUENO

  • El llenazo en la plaza del barrio La Castellana.
  • El capote de César Rincón en el primero de su lote.
  • La firme vara de Luis Viloria sujetando a un auténtico mansote.
  • Buenas banderillas de Chiricuto y Antonio Dixon.
  • La habilidad de Garrido para extraer el acero de las carnes del primero.
  • Con Rincón en el ruedo no hubo necesidad de más hombres.
  • Los respetuosos silencios del público en los momentos clave de la lidia.
  • La entonada faena de Castella al segundo, con la técnica como eje fundamental.
  • El capote mandón de César Rincón al cuarto bis.
  • Las banderillas de Garrido y Dixon en el segundo de Rincón.
  • Los quites por chicuelinas y tamaleras de Castella en el quinto.

LO MALO

  • Las dificultades de César Rincón con los aceros: dos espadazos desprendidos y repetidos intentos fallidos de descabello derivaron en los tres avisos y la devolución del toro con vida.
  • El segundo, de JBC, fue un manso desde su salida.
  • La espada no acompañó a Castella.
  • El tercero, de Gutiérrez, también resultó manso.
  • El cuarto de JBC, igualmente manso.
  • El cuarto bis, otro mansurrón sin opciones.
  • Astados complicados para Rincón, que no le permitieron lucimiento alguno, marchándose con las manos vacías en su reaparición en la capital caldense.
  • Tras un buen par de banderillas de Alex Benavidez, no hubo quite, y el subalterno estuvo a punto de no alcanzar el burladero.
  • El quinto duró muy poco.
  • El sexto presentó lesión en una de sus manos.

LO FEO

  • Resultó inexplicable ver a Rincón y Castella mostrar su disgusto por los tres avisos al torero colombiano. El reglamento es claro y simplemente se aplicó.

LO QUE NO SE VIO

  • Desfile por las calles de la ciudad con la Virgen, seguido de procesión en el ruedo y ceremonial protocolario.
  • Llamó la atención que en el festival no se entregara a los actuantes el detalle tradicional de la Cruz Roja, en agradecimiento por su participación y por la donación de sus honorarios al hospitalito.
  • El paseíllo se realizó a través de una calle de honor formada por los monosabios, quienes saludaron al cortejo y luego se unieron a él.
  • Una pancarta de bienvenida con el lema: “El César del Toreo”.
  • Gritos reiterados desde los tendidos: “¡Fuera Petro, fuera Petro!”.
  • César Rincón dejó una faena entonada ante un astado manso, sustentada en la técnica; lo complicado llegó con los aceros: ni la espada ni el descabello, y sonaron los tres avisos.
  • En el anuncio del segundo de la noche, novillo nacido en junio de 2022, llamó la atención que el guarismo de Escándalo fuera el 432, muy cercano al número de los “toros” que JBC llevó a Cali. ¿Dónde está el error? Queda la duda.
  • El segundo fue para Castella: un manso que permitió al francés mostrar su buen momento y demostrar que incluso los faltos de casta y raza también tienen lidia. Pitos al ejemplar.
  • El tercero, de Gutiérrez, no ofreció opciones: manso, sin clase y con complicaciones. Acero rápido, fallo y estocada.
  • En cuarto lugar, salió un manso de Juan Bernardo Caicedo y, de manera errónea, el palco, presionado por el público, ordenó el cambio, sin atender el reglamento.
  • El cuarto bis, de Gutiérrez, fue para Rincón: faena corta, técnica, ante un mansurrón.
  • En los dos toros de César Rincón, los banderilleros fueron aplaudidos y se pidió que saludaran desde el tercio, pero el matador no lo permitió.
  • El quinto de Castella duró casi nada y, para colmo, se lesionó las manos.
  • El sexto se dejó, pasó sin mayores opciones, pero se lastimó una mano y se esfumó la ilusión.

Dejar respuesta