Una tarde de plaza llena, entrega y emoción, empañada por la escasa presentación del ganado y decisiones polémicas desde el palco. La voluntad de Ferrera y el valor de Arcila, herido y de regreso al ruedo, sostuvieron una corrida marcada, una vez más, por la sombra de las cornadas y el debate taurino en los tendidos.
Redacción: Federico Baquero Toro
Manizales – Colombia. La tercera corrida de la Feria volvió a llenar la plaza y dejó una tarde marcada por los contrastes. Hubo entrega, gestos de torería y una afición que respondió con entusiasmo, pero también quedó en evidencia el escaso fondo ganadero y decisiones presidenciales que generaron debate en los tendidos. La función, además, quedó tristemente señalada por una nueva cornada a un matador colombiano, episodio que se sumó al desarrollo de una tarde intensa, vivida con emoción y entrega. A continuación, el balance de la jornada: Lo Bueno, Lo Malo, Lo Feo y Lo Que No Se Vio.
Lo Bueno
- Una entrada de lleno taurino, con notable presencia de juventud y colorido en los tendidos.
- Más que bueno, destacable lo de José Arcila, quien decidió volver al ruedo tras la cornada para dar muerte a su astado.
- El jefe médico de la plaza, al comprobar la complejidad de la herida, acudió por el callejón hasta el burladero de matadores mientras Arcila intentaba pasaportar al toro.
- Antonio Ferrera invitó a banderillear a Emerson Pineda en el primero y a Pablo Garrido en el cuarto.
- Los deseos de triunfo y la honestidad de Arcila al salir al cuarto, pese a la negativa inicial del cuerpo médico.
- La disposición del maestro Ferrera ante un cuarto toro sin opciones, manso y querencioso a tablas, intentando siempre sacar lo poco que tenía.
- Los palos de Jhon Jairo Suaza “Chiricuto” al quinto.
- Arcila en el quinto recibió una oreja que sumaba en lo anímico, pero no contaba en lo artístico, por la ligereza con que fue concedida. El trofeo fue entregado a su peón de confianza antes de partir nuevamente a la enfermería.
Lo Malo
- El primero de la tarde, bonito de hechuras, pero carente de remate y desarrollo hormonal.
- “Luladita” mostró flojedad manifiesta en los remos delanteros desde el inicio de la faena.
- El segundo del festejo, otro astado joven, prendió al torero manizaleño y le propinó una cornada en la entrepierna derecha.
- Hasta la salida del quinto fue muy notoria la falta de testigos hormonales en los astados, pese a lo anunciado en las tablillas. El sexto confirmó y superó esta deficiencia. No es un asunto de peso, pues en festejos anteriores se lidiaron toros iguales o incluso más livianos, sino de presentación y condición: antes salieron toros, con mayor o menor calidad, pero toros al fin.
- El tercero no brindó materia para el lucimiento. Borja lo intentó, pero sin resultados.
- Un cuarto manso de solemnidad.
- En la mayoría de los toros, el tercio de banderillas no pudo desarrollarse con normalidad debido a la baja calidad de los palos, que en reiteradas ocasiones cayeron al ruedo al partirse el pincho.
Lo Feo
- Lamentable que, en la tercera de Manizales, se repita una nueva cornada a un torero colombiano. José Arcila sufrió una herida en el muslo derecho en su primero.
- Tres tardes, tres cornadas.
- El público pidió equivocadamente una oreja inexistente para José Arcila.
- Más feo aún: el palco concedió el trofeo que no tenía sustento artístico.
Lo Que No Se Vio
- Plaza completamente llena.
- Antonio Ferrera invitó a banderillear a Emerson Pineda, subalterno manizaleño.
- Presencia del alcalde de la ciudad, Jorge Eduardo Rojas.
- El ganadero César Rincón se ubicó en el callejón, burladero 16, cediendo el palco a algunos familiares.
- Ferrera realizó una faena basada en el cuidado de la muleta a media altura; la flojedad de manos no permitió el toreo profundo. Mató bien y cortó una oreja.
- El segundo de la tarde mostró cojera en la pata derecha.
- Arcila recibió la cornada al iniciar la tercera tanda; pasó a la enfermería y salió vendado para entrar a matar. Media estocada y un descabello. El jefe del equipo médico acudió hasta el burladero de matadores durante el remate de la faena.
- El cuarto, impresentable por manso y anovillado.
- La mansedumbre de “Agripado” fue superada por la voluntad de Ferrera, que logró robar muletazos.
- José Arcila, al caer su segundo tras volver al ruedo herido, miró al cielo y dijo: “Gracias, Señor”.
- La fuerte petición del público llevó a la concesión de una oreja a Arcila por el mérito y la entrega, aunque el matador se mostró sorprendido al ver que el presidente solo otorgó un trofeo.
- Borja Jiménez no brindó ninguno de sus dos toros.
- El sexto, sin presencia ni clase, fue aprovechado por Borja. El toro pasaba sin calidad, pero el público, ansioso de triunfo, acompañó la faena. Mató bien y el palco sacó los dos pañuelos.
























