César Rincón anuncia en Sevilla que vuelve a los ruedos en «unas corridas precolombinas» pensadas para «todo el mundo porque la tauromaquia es universal»
El maestro César Rincón convocó este pasado viernes un encuentro informativo en la Fundación Cajasol de Sevilla para anunciar que regresaba a los ruedos, a sus 60 años (Bogotá, 1965). Reaparecerá en «unas corridas precolombinas» pensadas para «todo el mundo porque la tauromaquia es universal».
«Mi proyecto es algo de ilusión y sueño», dijo enlazando con que este es el último año de toros en su tierra madre de Colombia por la prohibición que viene. «Tengo la responsabilidad de dejar un legado sobre nuestra forma de vida que es la tauromaquia», confesó para referirse a “Antoñete« vistiéndose de torero a una avanzada edad. Lo admiraba. «Y el toreo es mi vida. Lo necesito. Quiero dejar un legado de vida. No lo hago por dinero», contaba. Lo acompañará el mexicano Guillermo Chapas, que también subió al escenario, en la aventura. Como mánager o apoderado.
El festival del 12 de octubre que organizó “Morante”por “Antoñete” en la plaza de Las Ventas, rendida una vez más la Puerta Grande, sembró de nuevo la semilla del veneno del toreo en César Rincón. La exhaustiva preparación a la que se sometió a sus 60 años le puso fino como un junco. Le valdría el vestido de torear de su despedida en España, en la Monumental de Barcelona, hace casi 20 años, junto a José Tomás. Al toreo dijo adiós definitivamente en una tarde primaveral de febrero de 2008, en Bogotá, mano a mano con Enrique Ponce. César fue un coloso en Francia, América y España. «Tuve la oportunidad de despedirme de Madrid el 12-O», dijo este viernes.
Hablamos justo antes del festival de Antoñete en una frondosa entrevista y le pregunté por el ego que pide tanto alimento a los toreros y me respondió que era motivador al máximo que la gente le recordase.
Pero también esto: Júreme, maestro, que estos pasos no se encaminan a una reaparición.
[Risas]. Noooo. Una cosa es un festival, dos, tres… Pero para una corrida de toros y vestirme de luces ya soy mayor. Es un regreso a la juventud. La cabeza, afortunadamente, está bien amueblada.
Después del nuevo éxito de Madrid junto a Curro Vázquez, con quien abrió la Puerta Grande y el túnel del tiempo, toreó Rincón un par de festivales en su Colombia natal, en Cali y Manizales. Y de esas aguas, este tsunami. O lo que sea esta noticia tan rara.
No anunció César Rincón fechas ni plazas para no reventar expectativas de los empresarios, sólo confirmó su presencia en el festival de Istres (Francia), que ya se sabía desde hacía mucho, y echó en cara a la Fundación Toro de Lidia, «que ha hecho cosas muy importantes», no haber acudido «a rescatar» a Colombia. / Zabala de la Serna – Diario El Mundo de Madrid






















