Madrid: Sólo Detalles de Dufau Con Gran Matón de Los Maños

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Sánchez Vara y Luis Bolívar estrellaron su ambición con la aspereza de Saltillo y la insuficiencia de Los Maños, excepto con el tercero

Redacción: David Jaramillo – Cultoro.com – Foto: Luis Sánchez Olmedo

 

Madrid – España. Llegaba la tercera de las corridas de toros anunciadas por la empresa para el mes de abril en Las Ventas, y lo hacía con un desafío ganadero que reúnía a dos de las ganaderías con más predicamento dentro del escalafón dentro de la rama de Santacoloma. Saltillo y Los Maños aportaban tres toros cada una a un festejo que contaba en el paseíllo con Sánchez Vara, el colombiano Luis Bolívar y el francés Thomas Dufau.

Sánchez Vara se impone al deslucido primero y saluda una ovación. No tuvo maldad el primer «saltillo» en manos de Sánchez Vara, que lidio por pies con el capote y resolvió con soltura en banderillas, antes de tirar de autoridad con la muleta, para intentar estirar las rácanas embestidas de un toro al que le faltó un punto de fuerza, así como recorrido y repetición, para que el esfuerzo del alcarreño tuviera recompensa. Sánchez Vara porfió, pero cada media embestida terminaba en un deslucido tornillazo que imposibilitada el temple. Mató de estocada entera y saludó una ovación como reconocimiento.

La plaza toma partido por el segundo, de Saltillo, y Bolívar escucha pitos. Cumplió bien en cada uno de los tres puyazos que recibió el segundo y, aunque no se empleó en banderillas, llegó a la muleta con el buen gesto de humillar, lo que aprovechó Luis Bolívar, cerrado en el tercio del tendido 6, para robar algunos derechazos aislados, largos y profundos, antes de que el toro se pusiera caminador y se frenara en el embroque, complicando mucho la labor del torero. El público tomó partido por el toro y pocas cuentas le echaron al colombiano, que prácticamente tuvo que cazar al toro, pues no se paraba para igualar y le terminaron pitando.

Thomas Dufau deja instantes de muy buen toreo con el enclasado tercero. Otra cosa fue el tercero, que se deslizó con clase y codicia en el capote de Thomas Dufau, sobre todo por el pitón derecho, en varias verónicas jaleadas por el gusto que desprendieron. Sin embargo, fue por el izquierdo por dónde decidió comenzar la faena de muleta el francés, en dos series a las que, a pesar de contar con naturales de gran factura, les faltó la ligazón que sí consiguió en las series de derecha para ser rotundas. El toro tuvo, clase, nobleza y empuje para que cada embestida fuera importante, y Dufau brilló con ellas por instantes, porque aunque el tono de su labor fue alto, faltó un punto de continuidad que le diera contundencia a todo. El torero salió rebotado, y con la taleguilla rota, de un primer pinchazo y mató de estocada tendida, dando paso a unos pocos pañuelos que pidieron para él el premio, que quedó reducido a una ovación, el mismo que se llevó el toro en el arrastre.

La buena intención de Sánchez Vara con el quinto de Los Maños no llega a tomar vuelo. Nada tenían que ver las hechuras del cuarto con el hermano de camada que se lidió tercero, más alto, fino y suelto de carnes, alejándose del prototipo tradicional del santacoloma, pero a cambio, contó con las virtudes del recorrido, la prontitud, el buen fondo y la alegría de su rítmica embestida, la que había que sujetar y templar para que la calidad saliera a flote. Sánchez Vara, que le había saludado con dos largas cambiadas de rodillas en el tercio, quiso bajar la mano y reducir la velocidad en la muleta por el pitón izquierdo, consiguiendo varios naturales estimables, pero sin terminar de pulir las aristas que elevaran su labor a otro nivel. Las series de derechazos resultaron más templadas, pero el pinchazo y la estocada baja, terminaron de enfriarlo todo, silenciando su labor.

Bolívar tampoco logra brillar con el quinto de Los Maños y escucha silencio. Tampoco tuvo suerte el caleño con el quinto, un toro de los maños que empujó con la cara arriba en los petos y que nunca embistió dos veces iguales en la muleta, pues unas veces se paró en el embroque y otras veces pasaba rebrincado, calamocheando y resolviéndose en un palmo de terreno, haciendo que el torero tuviera que rectificar la colocación. Bolívar lo intentó, quiso tratarlo con mimo, enseñarle a pasar completo y a fijar los derrotes, pero su esfuerzo fue en vano. La estocada dio paso al silencio.

Dufau se atasca con el estoque ante el ‘pájaro’ Rastrojero que hizo sexto bis. Hasta cuatro veces fue al caballo el sobrero se Saltillo que hizo sexto (devuelto el titular por falta de fierza). Un «pavo» que izaba sus puntas al cielo y encampanado en los medios metía miedo a todo el tendido. Sin embargo, después de derribar al picador, enganchando al caballo por los pechos, en el primero encuentro, se dejó pegar sin más en los siguientes puyazos. Luego espero en banderillas y se agarró al piso en el último tercio, por mucho (o poco) que Dufau le citó con firmeza e insistencia. Ni una embestida tuvo el pájaro. El francés tampoco anduvo fino con la espada.

Ficha del Festejo

Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Desafío ganadero. Corrida de toros. 6.534 espectadores. Cuatro toros de Saltillo (primero, segundo, sexto y sexto bis) y tres de Los Maños (tercero, cuarto y quinto), serios y con cuajo. Destacó el gran Matón, de Los Maños, que hizo tercero. Sánchez Vara: ovación y silencio. Luis Bolívar: pitos y silencio. Thomas Dufau: ovación y silencio.

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