Así es la reaparición de César Rincón a los 60 años
El diestro no ha dado a conocer todavía cuáles serán las fechas de su temporada
Redacción: Patricia Navarro
César Rincón volverá a vestirse de luces. El torero colombiano ha confirmado su intención de reaparecer esta temporada en un número reducido de compromisos elegidos cuidadosamente, al tiempo que trabaja en una iniciativa inédita con la que pretende unir su identidad, su historia y la Tauromaquia bajo un mismo concepto: una corrida de inspiración precolombina.
El anuncio se produjo durante un encuentro celebrado en la Fundación Cajasol con José Enrique Moreno donde el maestro compartió con periodistas y personalidades del ámbito taurino las líneas maestras de un regreso que toma forma tras sus últimas actuaciones en público. Su participación en el festival homenaje a Antoñete, celebrado el pasado 12 de octubre en Madrid, junto a dos actuaciones posteriores en Colombia, terminaron de reactivar una inquietud que parecía dormida desde su retirada en 2007.
El contexto que atraviesa la Tauromaquia en su país natal ha sido decisivo en este paso adelante. La inminente desaparición de los festejos taurinos en Colombia ha despertado en Rincón una necesidad de reivindicación y memoria: “Mi proyecto es algo de ilusión y de sueño porque como saben, lamentablemente, este es el último año en el que se van a dar festejos en Colombia porque se prohíbe la Tauromaquia. Por eso me llegó una nostalgia tremenda durante mucho tiempo y me dije que no me podía quedar quieto. Esto es una reivindicación, un grito para decir que estas cosas no pueden pasar y que esta situación no puede seguir avanzando”.
El impulso definitivo llegó, según explicó, tras la invitación de Morante de la Puebla para participar en la cita madrileña: “El maestro Morante -continuó el torero- me invitó al Festival de Madrid y me preparé con mucha responsabilidad. Eso me llevó a pensar que estoy en una situación en la que tengo que dejar un legado para el futuro, para las generaciones que vienen, para que sepan que tenemos una historia de vida que no debemos callar nunca”.
Aquella preparación removió sensaciones profundas y le reconectó con su esencia como torero: “Dije que no iba a volver a torear, pero he visto que el toreo es mi vida, es lo que me llena, lo que me hace sentir, lo que me hace vibrar… Escuché al maestro Manzanares decir que la Tauromaquia recupera al hombre y realmente es así”.
Pero más allá de la vuelta a los ruedos, Rincón perfila una propuesta artística y cultural propia. Inspirado en sus orígenes y en el legado de las civilizaciones americanas, quiere impulsar un espectáculo temático con identidad visual propia, al estilo de las corridas goyescas o picassianas. Su idea es bautizarla como PRECOLOMBINA: “Mis raíces están en lo más profundo, en esa gente maravillosa de la cultura precolombina, por eso pretendo crear una corrida con esa estética, con los motivos de esa cultura. La intención es que se vea de dónde son mis raíces. Los trajes tendrán motivos precolombinos, la plaza se engalanará con esa estética. Es traer la historia y fundir dos culturas, la de la Tauromaquia y la precolombina”.
El torero dejó claro que su regreso no pasa por integrarse en la dinámica habitual de las ferias, sino por seleccionar acontecimientos excepcionales, alejados de la rutina del circuito. Su intención es construir apariciones con un significado especial y un relato propio.
Rincón también quiso dirigirse a la nueva hornada de aficionados, especialmente a los jóvenes que descubrieron su tauromaquia en Madrid y que, asegura, han influido en esta decisión: “Quiero dejarles un legado que es la perseverancia, la entrega y la pasión que alguien tiene que poner en lo que uno ejerce. Eso lo es todo. Sentí que me tenía que quitar de la comodidad: estoy rico gracias a mi profesión y al toro, no necesito nada, pero estaba muy cómodo en mi sillón y pensé que esa no era la vida. Me puse a caminar, a entrenar y a prepararme y recuperé esa ilusión de vida. Eso es lo más importante para la juventud: no dejar de ponerse metas”.
En esta nueva etapa, la gestión profesional del diestro quedará en manos del mexicano Guillermo Chapa, aficionado y empresario taurino, amigo personal de Rincón, que asumirá la coordinación de este nuevo camino. Por ahora, no hay fechas cerradas ni plazas anunciadas. Ambos prefieren mantener la discreción y dejar que sean las empresas las que den a conocer los primeros compromisos de una vuelta que ya ha comenzado a generar expectación.





















