San Cristóbal (Venezuela): Juventud Que Abre Puerta Grande

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El primer festejo de la Feria Internacional de San Sebastián dejó una velada de emociones hondas en San Cristóbal, marcada por la irrupción triunfal del debutante Marco Pérez, la firme torería del local Antonio Suárez y la prometedora actitud de la novillera Olga Casado, en una noche donde el acero fue juez implacable y la afición respondió con entusiasmo.

Redacción: Juan Pablo Garzón Vásquezwww.enelcallejon.co/ – Web Aliada

Lenguazaque – Colombia. La Feria Internacional de San Sebastián 2026 levantó oficialmente su telón la noche de ayer jueves con un festejo que ya se inscribe con letras propias en la historia reciente de la tauromaquia tachirense. San Cristóbal vivió una corrida nocturna cargada de simbolismo, donde la juventud emergente y la madurez artística se dieron la mano bajo la música, el temple y la emoción sincera de unos tendidos que superaron la media entrada y acompañaron cada pasaje con entrega absoluta.

Con un clima benévolo y un ambiente de feria auténtica, cuatro toros y dos novillos fueron lidiados en medio del acompañamiento musical, elevando el tono solemne y festivo de una noche que fue creciendo en intensidad conforme avanzaba la lidia. La plaza respondió con atención y sensibilidad, entendiendo los tiempos, valorando el esfuerzo y exigiendo, como es propio de esta afición, verdad y entrega.

MARCO PÉREZ, LA CONFIRMACIÓN DE UNA REALIDAD

El nombre propio de la velada fue, sin discusión, Marco Pérez. El joven espada salmantino, debutante en este coso, dejó claro que su proyección no es una promesa lejana sino una realidad inmediata. Desde su primer compromiso mostró una disposición absoluta, apostando por un toreo de mano baja, firmeza de plantas y una notable capacidad para ligar los muletazos por el pitón derecho, extrayendo todo lo que el astado tenía dentro.

En su primer toro, la faena tuvo estructura, argumento y transmisión, pero el fallo con los aceros le cerró la puerta de los trofeos, quedando todo reducido a leves palmas que supieron a poco tras lo realizado en el ruedo. Lejos de acusar el golpe, Marco Pérez salió decidido a no dejar escapar la noche.

Fue en el segundo de su lote, un astado de Rancho Grande que permitió el lucimiento en todos los terrenos, donde el salmantino desató su toreo más completo. Variado con el capote, asentado con la muleta y capaz de conectar con el público desde el primer muletazo, convirtió el ruedo en un verdadero auditorio para su concierto de pases. La faena fue a más, rematada con un espadazo inapelable que hizo rodar al toro sin puntilla. El clamor fue unánime: dos orejas que abrieron de par en par la Puerta Grande y confirmaron su salida a hombros como el gran triunfador de la noche.

ANTONIO SUÁREZ, TORERÍA Y RAZA ANTE LA DIFICULTAD

El diestro tachirense Antonio Suárez dejó patente que la experiencia, el temple y el conocimiento del oficio siguen siendo pilares fundamentales del triunfo. En el toro que abrió plaza, enfrentó un ejemplar de embestida exigente, al que supo entender desde el inicio, firmando pasajes de gran torería, con series rematadas con elegancia, llevando el muletazo hasta el final de la cadera.

El público reconoció su labor, pero el pinchazo previo a la estocada le privó del trofeo, obligándolo a conformarse con una vuelta al ruedo que supo a justicia. Sin embargo, Suárez no bajó los brazos. En el segundo de su lote, el ejemplar más complicado del encierro, enviado por la familia Molina Colmenares, mostró capacidad, entrega y oficio. Fue una faena de mérito, de dominio y exposición, donde logró muletazos largos y de mando, imponiéndose a la condición del toro. Tras una estocada certera, paseó una oreja de mucho peso ante su gente, consolidando su actuación.

OLGA CASADO, ACTITUD, OFICIO Y PROYECCIÓN

La debutante salmantina Olga Casado ratificó su buen cartel y su conexión con la afición venezolana. En su primer novillo se topó con un animal que poco colaboró, rajándose pronto y dificultando la continuidad de la faena. Aun así, la novillera mostró oficio, voluntad y sentido de la lidia, sacando muletazos sueltos que evidenciaron su capacidad.

Fue en el novillo que cerró plaza, un ejemplar colorado con mayor recorrido por el pitón derecho, donde Casado logró los momentos de mayor calado artístico. Los pasajes por ese lado hicieron estallar la música y levantaron al tendido. Aunque la faena no tuvo la misma profundidad por el izquierdo, la entrega fue incuestionable. El acero volvió a jugar en contra: tras marrar en su primer intento y escuchar un aviso, logró una estocada efectiva que le permitió tocar pelo, paseando una oreja, cuando la faena había sido de dos trofeos.

UNA FERIA QUE PROMETE

Así, San Cristóbal abrió su feria con una noche intensa, donde el acero marcó diferencias, pero el toreo se impuso como protagonista. Juventud con hambre, torería madura y afición entregada fueron los ingredientes de un primer festejo que augura una Feria Internacional de San Sebastián llena de emociones, con el listón alto desde su arranque y la certeza de que la tauromaquia sigue viva y latiendo con fuerza en el corazón del Táchira.

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