Francia: una lección de libertad al Gobierno español a razón de los niños en los toros
El Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas de Francia (ONCT) ha salido al paso del nuevo pronunciamiento del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, contrario a la presencia de menores en los festejos taurinos, y de la disposición del Gobierno de España a estudiar si debe acatar dicha recomendación. El organismo francés recuerda que esta postura choca frontalmente con un amplio corpus jurídico internacional que ampara el derecho de los menores a participar en la vida cultural de sus comunidades.
En este sentido, el ONCT subraya que la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) consagran el principio de no discriminación y el derecho de toda persona a participar libremente en la vida cultural y a disfrutar de las artes. Estos textos, de alcance general, reconocen expresamente la dimensión cultural como un derecho fundamental, sin exclusiones por razón de edad.
Especial relevancia adquiere, según el Observatorio, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (1989), que establece que el interés superior del menor pasa por una educación conforme a la cultura de la comunidad a la que pertenece. La Convención recuerda además que la responsabilidad educativa recae en primer lugar en los padres, que ningún niño puede ser privado de su propia vida cultural y que los Estados deben favorecer su participación libre en la vida cultural y artística en condiciones de igualdad.
El ONCT apoya también su argumentación en la Declaración de Viena de 1993, que llama a respetar los particularismos nacionales y regionales, y en varias convenciones de la UNESCO —sobre diversidad cultural (2001), patrimonio cultural inmaterial (2003) y diversidad de las expresiones culturales (2005)— que reconocen estas prácticas como patrimonio común de la humanidad y promueven su protección, transmisión y difusión, evitando cualquier forma de segregación cultural.
Asimismo, recuerda que el Parlamento Europeo, en 2010, subrayó que el bienestar animal debe tenerse en cuenta respetando las tradiciones culturales y los patrimonios regionales de los Estados miembros, y que no existe ningún estudio científico concluyente que demuestre que la presencia de menores en los toros suponga un trauma psicológico para ellos.
En apoyo de su posición, el Observatorio destaca que en Francia la tauromaquia fue inscrita en el Patrimonio Cultural Inmaterial en 2011, con un régimen específico avalado por el Consejo Constitucional, y que en noviembre de 2024 el Senado francés rechazó por amplia mayoría una propuesta para prohibir la entrada de menores a los toros, planteada por grupos ecologistas.
Por todo ello, el ONCT insta al Gobierno de España a respetar la autoridad parental, así como los derechos culturales de los menores, tal y como están definidos por la propia ONU, recordando que el Comité de los Derechos del Niño no puede contradecir el marco jurídico internacional que protege la diversidad cultural y la libertad de participación en la vida cultural de las comunidades.






















