Lenguazaque vivirá este fin de semana una de las citas taurinas más significativas de su historia reciente, con la segunda corrida de Feria el domingo 01 de febrero, marcada por la consolidación de una feria ambiciosa, la presencia de una ganadería de peso como Santa Bárbara y un cartel internacional que promete emoción, verdad y bravura en el ruedo.
Redacción: Héctor Esnéver Garzón Mora – www.enelcallejon.co/ – Web Aliada
Arbeláez – Colombia. Lenguazaque vuelve a latir al compás del toro bravo. La plaza se prepara, el ambiente se espesa de expectación y la afición comienza a sentir que este no es un fin de semana cualquiera. La segunda corrida de Feria, programada para el domingo 01 de febrero, se erige como el auténtico plato fuerte del ciclo taurino 2026, no solo por la categoría del encierro y el cartel anunciado, sino por el momento histórico que vive la ciudad, que contará desde este sábado con su segundo Matador de Toros local, Anderson Sánchez, quien será doctorado en la primera corrida de feria mañana sábado 30 de enero. Un hecho que marca época y que eleva el listón emocional y taurino del serial.
La segunda de Feria no es un festejo más en el calendario: es la confirmación de que Lenguazaque apuesta en serio por la tauromaquia, por el toro íntegro y por carteles con argumento. Para la ocasión, se anuncian toros de la ganadería Santa Bárbara, hierro joven en años, pero sobradamente contrastado en las plazas más exigentes del país.
Hablar de Santa Bárbara es hablar de seriedad, presentación y bravura con matices. Propiedad de Carlos Barbero Muñoz, fundada en noviembre de 1985 y con antigüedad del 6 de enero de 1990 en Cartagena de Indias, esta divisa de verde y grana, hunde sus raíces en una historia familiar profundamente taurina. Desde las frías alturas de la finca Santa Bárbara, en la vereda El Verjón Alto, hasta La Mandrágora en el Tolima, se ha construido un proyecto ganadero sólido, respetuoso del toro y fiel a una idea clara de crianza.
El encaste Juan Pedro Domecq – Núñez define el carácter de los toros que saltarán al ruedo de Lenguazaque: animales con transmisión, fijeza, clase cuando la tienen y ese punto de temperamento que exige torero hecho. La casa ganadera, hoy apoyada en sementales contrastados como Americano, Presumido, Pistacho, Gracioso, Obstinado y Quitaluna, ha sabido conjugar genética, selección rigurosa y una clara apuesta por la inseminación artificial, cuidando tanto el genotipo como un fenotipo reconocible y serio en cualquier plaza.
No es casualidad que Santa Bárbara haya dejado huella en cosos como Manizales, donde fue triunfadora este 2026, ni que nombres como Jinete, Corso, Quitasol, Manchego o Mancheguito sigan vivos en la memoria del buen aficionado. Toros indultados, vueltas al ruedo y premios a la bravura avalan un hierro que suele poner la verdad por delante y exigir entrega máxima al espada.
Con este material ganadero, el cartel de la tarde adquiere una dimensión especial. Leandro de Andalucía, torero de Villapinzón de concepto clásico y formación sólida, regresa a un escenario donde su oficio y conocimiento del toro colombiano pueden marcar diferencias. Zootecnista de profesión y heredero de una saga ganadera, Leandro representa el torero que entiende el campo y el ruedo como un todo, una virtud clave ante un encierro de estas características.
A su lado estará Joaquín Galdós, torero peruano de exquisita técnica, escuela europea y valor sereno. Alternativado en Istres con José María Manzanares como padrino y confirmado en Madrid, Galdós es sinónimo de pulcritud, temple y capacidad para cuajar faenas de alto contenido artístico cuando el toro se presta. Su presencia aporta categoría internacional y un contraste interesante de estilos.
Cierra el cartel Jesús Enrique Colombo, uno de los nombres más sólidos del escalafón americano en la actualidad. De tauromaquia poderosa, entrega sin reservas y una ambición que se palpa desde el primer capotazo, Colombo ha confirmado su alternativa en plazas de máxima responsabilidad y llega a Lenguazaque con el objetivo claro de dejar huella. Su historial reciente habla de un torero curtido, capaz de imponerse a toros complicados y de conectar con los tendidos desde la verdad.
La combinación no puede ser más atractiva: una ganadería exigente, tres toreros de perfiles distintos y una plaza con hambre de toros grandes. Todo ello, además, enmarcado en un fin de semana histórico para Lenguazaque, que verá cómo uno de los suyos alcanza el doctorado y cómo su feria se consolida como referencia en el calendario taurino regional.
El domingo 01 de febrero no será solo una fecha más. Será una tarde para medir toros, para exigir a los toreros y para que la afición vuelva a salir de la plaza con la sensación de haber asistido a una corrida con contenido, emoción y verdad. Lenguazaque cita al toro… y el toro responde.
























