El reconocimiento internacional otorgado a PróToiro por la World Green Design Organization pone en evidencia una verdad largamente sostenida por expertos en ganadería extensiva y ecología: el toro de lidia no solo es una especie singular desde el punto de vista zootécnico y cultural, sino un actor clave en la conservación de ecosistemas únicos, hoy amenazados por decisiones ideológicas que desconocen la realidad biológica y ambiental del campo.
Redacción: Héctor Esnéver Garzón Mora – www.enelcallejon.co/ – Web Aliada
Arbeláez – Colombia. La reciente distinción concedida a PróToiro – Federación Portuguesa de Tauromaquia con el Green Design International Award, en una ceremonia celebrada en Bruselas, marca un hito de enorme trascendencia para el mundo del toro. El galardón, otorgado por la World Green Design Organization (WGDO), reconoce el impacto ecológico positivo del toro bravo y su papel esencial en la preservación del equilibrio ambiental y de la biodiversidad en la Península Ibérica. No se trata de un premio simbólico ni cultural, sino de un reconocimiento técnico y ambiental que sitúa a la tauromaquia en el centro del debate contemporáneo sobre sostenibilidad, territorio y soluciones basadas en la naturaleza.
El jurado internacional valoró, entre otros aspectos, la cría extensiva del toro de lidia como una auténtica práctica verde, claramente diferenciada de los modelos de ganadería intensiva que dominan gran parte del sistema agroalimentario global. El toro bravo se desarrolla en amplias superficies de pastos naturales, con bajos niveles de carga animal, favoreciendo la regeneración vegetal, la estructuración del suelo, el secuestro natural de carbono y la estabilidad hidrológica. Estos sistemas no solo producen un animal genéticamente único, sino que mantienen vivo un ecosistema complejo, donde conviven especies silvestres, flora autóctona y procesos ecológicos que difícilmente subsistirían sin esta forma de manejo.
En este contexto, la dehesa y el montado emergen como paisajes vivos, modelados durante siglos por la interacción equilibrada entre el toro bravo, el ganadero y el territorio. Expertos en biodiversidad han advertido que, sin la viabilidad económica de la ganadería brava, miles de hectáreas de estos ecosistemas quedarían expuestas al abandono, a la presión urbanística o a la conversión en monocultivos agrícolas. El toro de lidia actúa, así como un verdadero guardián del ecosistema, permitiendo la coexistencia de aves, mamíferos, insectos y especies vegetales que dependen de este manejo extensivo responsable.
El premio concedido a PróToiro subraya además la alineación del sector taurino con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente en la lucha contra la desertificación rural, la fijación de población en territorios de interior y la promoción de modelos productivos basados en la economía circular. En un mundo que busca desesperadamente alternativas sostenibles, la tauromaquia demuestra, con datos, territorio y resultados, que es posible unir producción, cultura y conservación ambiental sin caer en artificios ideológicos.
Este reconocimiento internacional contrasta de forma evidente con decisiones adoptadas en otros países, como Colombia, donde la prohibición de la actividad taurina ha sido impulsada por discursos políticos que se autodenominan “animalistas”, pero que ignoran principios elementales de la biología, la etología y la producción pecuaria. La llamada “humanización animal”, promovida desde una visión urbana y emocional, desconoce las condiciones físicas y biológicas propias de cada especie, niega el funcionamiento de las cadenas alimenticias y simplifica de manera peligrosa la complejidad de los ecosistemas productivos.
La consecuencia de estas políticas no es la protección de la vida, sino la desaparición de sistemas ganaderos sostenibles y, en el caso del toro de lidia, el riesgo real de poner fin a una especie única, cuya existencia depende exclusivamente del ecosistema cultural, ambiental y económico que la sustenta. El toro bravo no existe fuera del campo bravo; eliminar la actividad taurina implica, en términos prácticos, condenar a la extinción un modelo de conservación que ha demostrado ser eficaz durante generaciones.
Las declaraciones del presidente de PróToiro, Francisco Macedo, sintetizan con claridad este planteamiento al afirmar que la ecología está en el ADN de la fiesta brava y que el toro de lidia se ha convertido en un símbolo global de conservación de la naturaleza. El premio, añadió, es también fruto de una estrategia de comunicación moderna y rigurosa, capaz de traducir una tradición secular a un lenguaje técnico, científico y ambientalmente verificable, superando prejuicios ideológicos y permitiendo una evaluación basada en méritos reales.
La distinción otorgada en Bruselas no es solo un reconocimiento a PróToiro, sino un mensaje al mundo del toro y a la sociedad en general: la tauromaquia, entendida desde su raíz ganadera y ecológica, no es un vestigio del pasado, sino una respuesta vigente a los desafíos ambientales del presente. Defender al toro bravo es defender el territorio, la biodiversidad y un modelo de relación equilibrada entre el ser humano y la naturaleza que hoy, más que nunca, merece ser comprendido, protegido y valorado.
La publicación de Redacão en la página: https://canalalentejo.sapo.pt/
“PRÓTOIRO RECEBE PRÉMIO INTERNACIONAL PELO IMPACTO ECOLÓGICO DO TOIRO BRAVO

(Alentejo Ilustrado / Lusa — 21 de janeiro de 2026)
A PróToiro foi distinguida com o Green Design International Award, atribuído pela World Green Design Organization (WGDO), pelo contributo do toiro bravo para a preservação do equilíbrio ecológico e da biodiversidade na Península Ibérica, numa cerimónia que decorreu esta terça-feira, em Bruxelas.
De acordo com a PróToiro – Federação Portuguesa de Tauromaquia, o reconhecimento assenta em três fundamentos principais. O primeiro é a valorização da criação do toiro bravo como uma “prática verde”, pois — ao contrário dos modelos de pecuária intensiva — o toiro bravo é criado em regime extensivo, implicando a manutenção de vastas áreas de pastagem natural, contribuindo para a prevenção da degradação dos solos e para o sequestro de carbono.
Outro dos aspectos destacados refere-se à preservação do Montado, um ecossistema considerado único e protegido na Europa. A PróToiro sustenta que, sem a exploração económica associada ao toiro bravo, milhares de hectares de montado estariam em risco de abandono ou de conversão para monoculturas agrícolas, sublinhando que o animal atua como um “guardião” da biodiversidade, coexistindo com múltiplas espécies de fauna e flora dependentes deste habitat gerido de forma sustentável.
Ainda segundo a mesma fonte, o setor está alinhado com os Objetivos de Desenvolvimento Sustentável (ODS) da ONU, nomeadamente no combate à desertificação rural e na promoção da economia circular em territórios de interior.
O Green Design International Award, atribuído pela World Green Design Organization, distingue internacionalmente projetos e iniciativas com impacto ambiental comprovado, reconhecendo a sua relevância para a inovação ecológica e proteção dos ecossistemas.
Em declarações, o presidente da PróToiro, Francisco Macedo, afirmou que “provou-se que a ecologia está no ADN da festa brava, transformando o toiro de lide num símbolo global de conservação da natureza”, e acrescentou que o prémio é também resultado de uma estratégia de comunicação que procurou traduzir uma tradição secular numa linguagem técnica e moderna.”
























