Olga Casado, Triunfadora en el Cuarto Festejo

0
57
Foto: Palco de Cortes

Feria de Manizales: Olga Casado, única triunfadora en el cuarto festejo

La cuarta tarde de abono de la Feria de Manizales, celebrada en un ambiente frío y con amenaza de lluvia, reunió en un festejo mixto al matador español Marco Pérez —quien entró por la vía de la sustitución en lugar de Talavante— y a los novilleros Felipe Miguel Negret, de Colombia, y la española Olga Casado. Se lidiaron seis ejemplares de la ganadería Ernesto Gutiérrez Arango, dos toros y cuatro novillos, de presentación desigual, aunque dos fueron premiados con la vuelta al ruedo.

La cuarta tarde de abono de la Feria de Manizales, celebrada en un ambiente frío y con amenaza de lluvia, reunió en un festejo mixto al matador español Marco Pérez —quien entró por la vía de la sustitución en lugar de Talavante— y a los novilleros Felipe Miguel Negret, de Colombia, y la española Olga Casado. Se lidiaron seis ejemplares de la ganadería Ernesto Gutiérrez Arango, dos toros y cuatro novillos, de presentación desigual, aunque dos fueron premiados con la vuelta al ruedo.

La plaza registró un lleno, confirmando el éxito de convocatoria de la feria.

Marco Pérez: voluntad sin recompensa

El joven matador salmantino, vestido de lila y oro, saludó al primero de la tarde con verónicas y chicuelinas que animaron al público. Su faena, técnica y templada, buscó sacar partido de un toro escaso de bravura. La música acompañó sus intentos, pero los fallos con la espada le privaron de premio, quedando en palmas tras aviso.

En el cuarto turno, Pérez enfrentó a “Roldán”, un toro de 446 kilos que pronto buscó el abrigo de las tablas. El torero mostró conocimiento y recursos, pero la falta de opciones del astado frustró cualquier posibilidad de triunfo.

Felipe Miguel Negret: pitos y reproches

El novillero bogotano, de sangre de toro y oro, lidió primero a un ejemplar manso que fue devuelto, dando paso a otro de escasa presencia. Su labor, corta de transmisión y sin profundidad, terminó en pitos tras aviso.

Con el quinto, un novillo bravo y noble, Negret tuvo mejores opciones. El público acompañó con música y ovaciones, pero la faena se diluyó al llevarla a las tablas. Los fallos reiterados con la espada y el descabello provocaron fuertes protestas, mientras el novillo recibió la vuelta al ruedo en el arrastre.

Olga Casado: temple y emoción

La novillera española, vestida de grana y oro, fue la gran protagonista de la tarde. Con un farol y verónicas de buen trazo inició su primera labor, que pronto conectó con el público. Su faena al tercer novillo destacó por temple, ligazón y resolución, logrando muletazos hondos que levantaron olés y música en la plaza.

Aunque falló con la espada y escuchó un aviso, el presidente concedió una oreja, gesto celebrado con entusiasmo por los asistentes. Casado recibió además la tradicional corona de café, símbolo del triunfo en Manizales.

En el sexto, un novillo deslucido y refugiado en tablas, la torera intentó sin éxito repetir su entrega. Tres avisos cerraron su actuación, entre lágrimas y gritos de “¡torera, torera!” que confirmaron la conexión emocional con la afición.

Dejar respuesta