La temporada taurina 2026 quedó definida entre relevos empresariales y carteles polémicos, con el cambio histórico en La Maestranza y el protagonismo de Andrés Roca Rey y Morante de la Puebla. Mientras la taquilla y las figuras dominan el debate, el toro y la tragedia de una capea recuerdan la esencia y el riesgo de la Fiesta.
Redacción: Jorge Arturo Díaz Reyes – https://todotoroblog.blogspot.com/ – Web Aliada
Cali – Colombia. El toro chapaleando a campo abierto y los empresarios haciendo lo propio bajo techo. Así, hasta nevando, transcurrió la tormentosa y gélida semana en España.
La cual había empezado con la gala de Sevilla el lunes en “La Cartuja”, oficializando los carteles de la temporada, y presentando el debut de “Lances de Futuro”, que puso fin al secular reinado (93 años) de Pagés en las oficinas de La Maestranza. Cuánta historia.
Sin embargo y sin demora, solo cuatro días después, el destronado Ramón Valencia, en asocio con Toño Matilla, se postulaba para dirigir “La Misericordia” de Zaragoza. Cuyo pliego había sido declarado “inaceptable”, por su agremiación (ANOET) y demandado por Nautalia, empresa colega de Las Ventas. Disidencias. Turbulencia empresarial, en medio de la cual, otras plazas peninsulares importantes también anunciaban nuevos gestores o formatos; Valencia, Málaga, Albacete, Almería, Alicante, Guadalajara…
Pero volviendo a la cartelería, el alumbramiento de la sevillana, con sus 25 festejos, que irán del domingo de Resurrección, abril 5 al 27 de septiembre, y el de la mayor parte de la madrileña; marzo, abril, mayo y junio. Sumadas a las ya anunciadas de Castellón, Valencia, Olivenza… El año ha quedado planteado y la suerte echada.
Así está la cosa. En el papel. ¿Y cómo está en la opinión pública? Igual que siempre, polifónica. Que falta este, que sobra este, que me gusta este, que no me gusta este, que por qué este con este y no con este, qué cual…este, renovación… Bueno, lo acostumbrado. La fiesta es tradición.
El debutante Garzón por su lado, reunió la prensa y le dijo: Tuvimos poco tiempo, fue un milagro, quisimos complacer a todos (imposible)…, la llegada de Morante a última hora nos obligó a rehacer carteles, el cambio tendrá que esperar. Quizá el año entrante… Antonio Lorca le rezongó en El País: No tuvo tiempo para el cambio, pero sí para colocar a los recomendados.
Mohines aparte, un nombre sobrevuela el panorama del 2026. El de Andrés Roca Rey. De a corrida postinera en Castellón, Valencia y Olivenza por ahora, no quiso más. Incluida “Resurrección”, cuatro en Sevilla, que a unos parece mucho, e incluida “Beneficencia”, dos en Madrid, que a los mismos parece poco. Además de su efigie descamisada en el llamativo cartel oficial, que levantó algunas dolidas y no bien sufridas ampollas. Pero qué va, no os ofusquéis que más sangre echáis.
Ya se sabe, en esto de vender entradas y TV, el cliente siempre tiene la razón, y el impacto cultural y la soberanía de la taquilla imponen porque imponen al espada peruano. Histórico, pero insuficiente consuelo para el acosado toreo de América. Qué por demás, luce justa representación. Casi toda mexicana.
Morante, (cuyo retiro no fue tal) es la gema diferencial y cotizante de la feria de abril en El Baratillo. Cuatro contratos, quizá cinco (si acepta el de San Miguel), ponen al de La Puebla en el pedestal que por cuarenta años Pagés (Diodoro Canorea) levantó para Curro Romero en el siglo pasado. Y el morantismo, al que tanto hizo llorar con su tremendo amague coletero de Las Ventas, contento, cómo no, y el resto también. Luego se supo que también irá a Jerez. Mejor.
Tras ellos, muy cerca, y alguno sorprendentemente hasta con más comparecencias, las otras figuras, los emergentes, los del común y los nuevos (pocos más bien). Todos elegidos en un marco (amplio) de comercialidad, concertación y meritocracia. Salvo claro, algunas excepciones de apoderamientos mágicos.
¿Y del toro? Casi no se habla. “Los toros están ‘ahogados” reza un titular del jueves. Y en términos generales, por los carteles, lo proverbial. El duro para los modestos y el de “garantía” para las figuras.
Epílogo luctuoso. Uno de López Gibaja mató la noche del viernes, a Eustaquio Martín “Taquito”, veterano aficionado (71 años), en la primera capea de Ciudad Rodrigo. Otro mártir modesto de la Fiesta. Pesar, respeto, Q.E.P.D.






















