David de Miranda cala en la afición de Manizales
Tres orejas y el corazón del público se llevó el onubense en su debut en esta feria; Juan de Castilla, en fortuito percance, sufrió una grave fractura, que dejó la corrida en mano a mano
ROMÁN, SIN SUERTE
Román tuvo la más pobre actuación de su ya larga historia en Manizales. Con el que abrió plaza trató de ajustarse en un par de cortas series con la mano derecha y cuando parecía que la cosa iba encaminada, vino el desarme y el relajo. Dos estocadas perversas y dos golpes de descabello antes del segundo aviso.
El tercero, que le correspondía a Juan de Castilla, quien tras el grave percance debió suspender la lidia para que Román se hiciera cargo, intimidó al torero que evitó cualquier riesgo, o al menos eso pareció de lo lejos que se ponía en cada pase. El contraste de ver cómo un toro con pocas virtudes terminó expuesto por una limitada lidia. Se fue pitado el toro e ignorado Román.
En el quinto las cosas no cambiaron, poco con desaliño, como con cierto cansancio. No supo sacar provecho del tranco largo y la acometividad del toro, que quizás en otras manos hubiera sido otra historia.
Juan de Castilla se fue gravemente herido con apenas un tercio de capa correcto al tercero, porque al querer salvar a su subalterno del percance, el quite terminó en tal percance. Fractura expuesta de tibia de la pierna izquierda.
Manizales (Colombia). Martes, 6 de enero de 2025. Segunda corrida de la 71ª Temporada Taurina. Toros de Santa Bárbara, bien presentados y encastados. El segundo de nombre Serrano nº111 y 462 kg. de peso fue premiado con la vuelta al ruedo. Román, silencio tras dos avisos, silencio, y silencio; David de Miranda, dos orejas, oreja tras aviso, y silencio tras petición; Juan de Castilla, herido en el segundo tercio del tercero, que le impide continuar la lidia. Al finalizar el paseíllo se rindió homenaje a Ricardo Santana al cumplirse un año del gravísimo percance sufrido en la anterior temporada, y que lo tuvo al borde de la muerte.
























