Lo Que No se Vio en la Goyesca

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Redacción: Javier Baquero –JABA–

  • El sorteo de los «pupilos» de Don Ernesto Gutiérrez fueron sorteados con mucha facilidad. Sin complicaciones.
  • Llegó a los corrales el famoso fotógrafo Golfredo Rojas, proveniente de cualquier latitud taurina del mundo y el también se quedó sin reconocimiento por parte de la empresa para el ingreso. Que mal, otro más.
  • En el ruedo un sinnúmero de pinturas realizadas por matadores de toros hace dos días en el mismo ruedo de Cañaveralejo y orientados por el maestro francés Lorén Pallatier.
  • La plaza mostró generosidad amplitud en el gris del cemento por la ausencia de festejantes, una entrada de mucho menos de media plaza para ver una corrida de buen cartel.
  • Graderíos más hermosura y glamur que en la novillada, las boletas llegaron a sus titulares oficiales.
  • En las localidades vimos algunos que presumen y suplantan periodistas, miestras que otros se quedaron afuera sin el aval para entrar.
  • Antes de iniciar el festejo estrenamos los renovados toldillos de los palcos.
  • El inicio del festejo se retrasó 15 minutos por culpa del desfile de carros antiguos que congestionó el tráfico de la calle 5 de llegada a la plaza.
  • Aunque todo el estamento taurino del paseíllo debería haber lucido trajes del momento goyesco, los areneros no coordinaron nada en el ropero ancestral.
  • En el 1o Ponce lució un precioso traje azul oscuro mezclado con azul más claro y en bordados azabache y dorados de diseño de Lorenzo Capriles.
  • La capa entonada frente a un flojo carifosco.
  • Ponce reparó y protestó el mal estado del piso, aún con mucha arena y sin apretar, lo que perjudica la labor de los actuantes. El maestro dijo que «si hay que torear en un playa pues se hace, pero aquí no hay derecho»
  • Trató, perseveró y sacó algo de partido al incómodo toro. Mató en el de Ordoñez y fue ovacionado.
  • En el 2o Salió el debutante Ureña vestido de crema y luto, a lidiar otro negro e inconstante perseguidor, que se destemplaba en el recorrido. Hubo temple por parte del torero y destemple por el manizalita. La faena fue a base de voluntad y técnica superando las condiciones del irrelevante Gutiérrez. La espada se sumó al mal balance.
  • Emotividad en el brindis a Mario Villamil. Bonito detalle de Ureña.
  • Haciendo tercero y ataviado de un goyesco pizarra y azabache, Juan de Castilla recibió a otro que perdía las manos por culpa del piso, al punto que se malogró y fue cambiado.
  • Anunciaron en la mañana a un Pererirano y salió un Colibrí, cosas que pasan por que «si»
  • Con el 3o bis, Castilla lució con la capa.
  • Con la muleta rápidamente hizo sonar los vientos. Faena entonada, con temple, variedad y «largura». La espada marcando un pinchazo hondo, luego hasta los gavilanes y el descabello finiquitó. Vuelta.
  • Ponce en el 4o consiente del mal estado del ruedo salió con precaución, muy «mosqueado» a saludar a otro bonito Gutiérrez que se frenaba demasiado.
  • Imposible palear al 4. Destacó Garrido con valor y arrojo.
  • Ponce Construyó una faena importante en la técnica. Pariendo de un parado brindó tranquilidad al toro y lo metió en el talego. Construyó arte y brindo espectáculo.
  • En el 5o Ureña le brindó al ciclista español Óscar Sevilla.
  • La faena fue de muletazos largos pero que no acababan de trasmitir emoción al público. El toro bajó de entrega y bravura buscó el camino a los toriles. Ureña pasó por muchos aceros, quizás tantos como pitos al toro en el arrastre.
  • El sexto para Juan de Castilla, el astado saltó al callejón y armó el desorden en el interior. El Piña recibió un fuerte golpe sin consecuencias.
  • Al palear Santana cayó por culpa de la arena.
  • Castilla llamó al ruedo a Ponce y Ureña para brindar la lidia.
  • La faena del antioqueño se distiende enjundia torera a uno que transmitia emoción, pero que tenia fallos. Hubo erróneas solicitudes de indulto. Juan pincho en dos ocaciones y emociono a la parroquia.

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