Rincón y el triste sino de su ganadería

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César Rincón y el triste sino de su ganadería ante el fin de las corridas en Colombia: «Llamo a la reflexión»

Redacción: Pablo López Rioboo

Julio César Rincón Ramírez (Bogotá, 5 de septiembre de 1965) es una de las figuras claves de la tauromaquia tanto en los años 90 como en la primera parte del Siglo XXI. Torero y ganadero, su nombre quedó ligado para siempre a la Plaza de Las Ventas, escenario donde escribió algunas de las páginas más importantes de su carrera y donde cambió el rumbo de su vida profesional tras sufrir una dura cornada en su país natal que estuvo a punto de acabar con su incipiente carrera.

Tomó la alternativa el 8 de diciembre de 1982 en Bogotá, con Antoñete como padrino y José Mari Manzanares como testigo. Apenas unos meses después, en julio de 1983, confirmó su alternativa en la Monumental Plaza de Toros México, y en septiembre de 1984 hizo lo propio en Las Ventas. La falta de oportunidades y la citada cornada en 1990 en Palmira (Colombia) marcaron en rojo la tarde de su regreso a la primera plaza del mundo.

La historia de César Rincón en Madrid es digna de contar: abrió la Puerta Grande de Las Ventas en seis ocasiones, cuatro de ellas de forma consecutiva en 1991 (21 y 22 de mayo, 6 de junio y 1 de octubre), un hito histórico que lo convirtió en figura del toreo en apenas unos meses. Además de sus triunfos en plazas europeas, el colombiano vio frenada su carrera entre 1999 y 2002 a causa de la hepatitis C, reapareciendo en enero de 2003 en Olivenza (Badajoz). Tras varios años anunciado en todas las ferias, se despidió de los ruedos europeos el 23 de septiembre de 2007 en Barcelona, haciendo lo propio en febrero de 2008 en Bogotá.

Tras muchos años inactivo, el 12 de octubre volvió a pisar el ruedo venteño en un festival homenaje a Antonio Chenel “Antoñete”, en una mañana cargada de emoción y simbolismo. Tras esta reaparición en España, hará lo propio en Cali y Manizales como gesto de apoyo a una afición que considera injustamente tratada por un gobierno que ha dado la espalda a la fiesta de los toros. La prohibición de la fiesta en su país le obligará a volver a los ruedos en su tierra.

Pero, además de su faceta como torero, Rincón ha desarrollado una sólida trayectoria como ganadero en Colombia y España. En 1994 inició su aventura ganadera en su país tras conseguir traer vacas de Jandilla y Marqués de Domecq, añadiendo posteriormente animales de Torrealta, anunciando la vacada como Las Ventas del Espíritu Santo, en homenaje a la plaza madrileña. Ya en 1999 adquirió en España la vacada de Felipe Lafita, anunciada como El Torreón, formada por reses de Torrestrella, Algarra, Jandilla, Juan Pedro Domecq y El Torero.

Frente al desafío que supone esta temporada en Colombia y a la inminente prohibición definitiva de la fiesta, nuestro compañero David Jaramillo le realizó una entrevista publicada recientemente en este medio. «Lamentablemente, la ganadería Las Ventas del Espíritu Santo es cada vez más pequeña. He tenido que reducir el número de vacas de vientre. Eso sí, sigo con la misma motivación, sin desconocer los efectos de tantos ataques de los que hemos sido objeto».

Sobre la viabilidad de la vacada en estos momentos, Rincón fue muy claro:«Es muy difícil gestionar el costo económico que, en estas condiciones, conlleva poder sostener una ganadería». Sin embargo, el colombiano quiso poner el acento en otro punto, que a su juicio es mucho más importante en este momento. «Aquí lo más grave es que el toro de lidia puede desaparecer. Por eso, hago un llamado a la cordura. Si de verdad amamos la naturaleza, permitamos que este bellísimo animal siga existiendo».

César ha sido uno de los taurinos más activos en su país en la defensa de la fiesta, y ahora no iba a ser menos. «Llamo a la reflexión y a que quienes nos atacan se tomen el mínimo trabajo de conocer cuál es el hábitat del toro de lidia, comparado, entre otros, con el hábitat de otros animales de la cadena cárnica. Ese es uno de los tantos asuntos sobre los que deberíamos estar hablando. Porque la fiesta de los toros es eso: ejercicio de libertad».

Rincon

 

 

 

 

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