Madrid, Memoria Viva del Toro

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La Fundación Toro de Lidia y la Comunidad de Madrid han presentado en la Real Casa de Postas la memoria de La Fiesta del Toro, un programa que, entre 2021 y 2025, ha consolidado a Madrid como epicentro de la tauromaquia contemporánea. Cifras, nombres propios y territorio dan forma a un balance histórico que certifica el crecimiento del toro bravo, la recuperación de plazas y el fortalecimiento de la cabaña ganadera madrileña.

Redacción: Héctor Esnéver Garzón Morawww.enelcallejon.co/ – Web Aliada

Arbeláez – Colombia. En un tiempo de incertidumbres culturales y debates encendidos, la tauromaquia madrileña ha encontrado en el compromiso, la gestión y la convicción una respuesta firme y estructurada. Lejos de la improvisación, la Comunidad de Madrid y la Fundación Toro de Lidia han construido, a lo largo de un lustro, un proyecto que ha devuelto al toro bravo su centralidad como eje ganadero, cultural y territorial. La Fiesta del Toro no es solo una suma de festejos ni un calendario de certámenes: es la recuperación de una liturgia, el fortalecimiento de una cabaña brava y la reivindicación de un modelo taurino que vuelve a mirar al campo y a los pueblos como cimiento irrenunciable de la Fiesta.

LA FIESTA DEL TORO: CINCO AÑOS QUE HAN DEVUELTO AL TORO SU SITIO EN MADRID

La tauromaquia madrileña ya no se explica sin La Fiesta del Toro. El programa impulsado por la Comunidad de Madrid y desarrollado por la Fundación Toro de Lidia ha presentado este lunes la memoria de sus cinco primeras ediciones (2021–2025), en un acto cargado de simbolismo celebrado en la Real Casa de Postas, sede del Gobierno regional. Una puesta de largo que no fue mero trámite administrativo, sino la constatación de un proyecto cultural, ganadero y profesional que ha marcado un antes y un después en la historia reciente del toro en Madrid.

Presidido por el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, el acto sirvió para poner cifras, contexto y alma a un recorrido que ha devuelto la tauromaquia a los pueblos, ha revitalizado plazas históricas y ha creado oportunidades reales para toreros, novilleros y ganaderos.

Novillo fue claro y contundente: “Han sido cinco años en los que el crecimiento del toro en la Comunidad de Madrid ha sido muy positivo. El trabajo con la Fundación Toro de Lidia ha estado marcado por llevar el toro a todos los rincones”. Un mensaje que resume el espíritu del programa: descentralizar la Fiesta, dignificar el espectáculo y reforzar el tejido taurino desde la base.

MADRID, FARO TAURINO DEL SIGLO XXI

Uno de los ejes centrales del discurso institucional fue el momento de plenitud que atraviesa la tauromaquia madrileña. No solo en el ámbito rural o de los certámenes, sino también en la capital del toreo. “Las plazas de toros están llenas”, subrayó Novillo, recordando los récords históricos de abonados en la Feria de Otoño y los mejores datos de espectadores de la última década en la Feria de San Isidro.

Madrid no solo lidera por tradición; lidera por gestión, por apuesta política y por una programación que ha sabido unir exigencia, competitividad y proyección mediática.

LA COPA CHENEL, COLUMNA VERTEBRAL DEL PROYECTO

Si hay un nombre propio que vertebra La Fiesta del Toro, ese es el de la Copa Chenel. El certamen de corridas de toros para matadores emergentes se ha consolidado como el escaparate más sólido y respetado del escalafón medio, con 58 corridas celebradas dentro del programa y una incidencia directa en la recuperación de festejos en plazas como Móstoles, Valdemoro y Algete.

Junto a la Copa Chenel, el Circuito de Novilladas y el programa Kilómetro Cero han completado un triángulo perfecto entre presente y futuro de la tauromaquia madrileña.

En total, 114 festejos taurinos se han celebrado bajo el paraguas de La Fiesta del Toro, con 165 profesionales actuando en los ruedos de 26 municipios de la región. Cifras que no solo hablan de cantidad, sino de una planificación sostenida y territorialmente equilibrada.

GANADERÍA MADRILEÑA: IDENTIDAD, RESISTENCIA Y FUTURO

Uno de los momentos más emotivos del acto llegó con la intervención del ganadero colmenareño Manuel Sanz de la Morena, de la divisa de Los Eulogios, quien puso voz al campo bravo madrileño. “Estos certámenes son el escaparate que necesitamos para darnos a conocer, para que nuestro trabajo diario vea la luz”, afirmó, reivindicando la dureza y la belleza de una profesión que lucha cada día por su supervivencia.

No es una afirmación retórica: 79 ganaderías han participado en La Fiesta del Toro, la mayoría de ellas de la Comunidad de Madrid, reforzando la identidad genética, económica y cultural del toro bravo madrileño.

LA TAUROMAQUIA ENTRA EN LOS HOGARES

El proyecto no se ha quedado en el albero. Desde su primera edición, la Copa Chenel y el Circuito de Madrid han apostado por la retransmisión televisiva, llevando el toro a miles de hogares. 76 festejos televisados, con el respaldo decidido de Telemadrid, han ampliado el alcance social de la tauromaquia, especialmente entre nuevos públicos.

A ello se suma una estrategia de comunicación digital intensa y específica, centrada en visibilizar a toreros, novilleros y ganaderías madrileñas, generando un archivo audiovisual y narrativo de enorme valor.

UN RESPALDO CORAL DEL SECTOR

La presentación de la memoria fue también un acto de unidad. Arropando el evento estuvieron triunfadores de distintas ediciones de la Copa Chenel como Fernando Adrián, Francisco de Manuel y Víctor Hernández, junto a matadores como García Pulido, Álvaro Burdiel o Alejandro Chicharro, y novilleros de proyección como Sergio Rollón, Pepe Luis Cirugeda, Cid de María y Álvaro Serrano, ganador del circuito 2026.

El campo también respondió con fuerza: Aurelio Hernando, Toros de Tenorio, Quintas, Cerro Longo, Fernando Guzmán, entre otros, confirmaron que la ganadería madrileña se siente parte esencial del proyecto.

La presencia de alcaldes de municipios como Miraflores de la Sierra, San Agustín del Guadalix, Alalpardo o Valdemorillo certificó, además, el impacto territorial de La Fiesta del Toro.

UNA MEMORIA QUE ES DECLARACIÓN DE INTENCIONES

La memoria presentada no es un punto final, sino una declaración de futuro. Cinco años después, La Fiesta del Toro se ha convertido en un modelo de gestión cultural taurina: profesional, sostenible, descentralizado y con vocación de permanencia.

Madrid no solo conserva la tauromaquia. La impulsa, la moderniza y la proyecta. Y esta memoria, más que un balance, es la prueba escrita de que el toro sigue teniendo casa, campo y plaza en el corazón de la Comunidad de Madrid.

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