Morante Resucita en Sevilla con Dos Orejas

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Roca Rey y David de Miranda también tocaron pelo en un Domingo de Resurrección marcado por Garcigrande

Sevilla abrió su temporada taurina el 5 de abril de 2026 con la tradicional corrida del Domingo de Resurrección. La Real Maestranza, abarrotada y con la presencia del Rey emérito Juan Carlos I y la Infanta Elena, fue testigo de una tarde de contrastes: toros de Garcigrande de desigual juego, un público festivo y tres toreros que buscaron su sitio en la historia.

El empresario José María Garzón debutaba al frente de la plaza, cumpliendo el sueño de su vida. Y en el cartel, el regreso esperado de Morante de la Puebla, acompañado por el peruano Andrés Roca Rey y el onubense David de Miranda.

1º Golfante (510 kg, colorado) – Morante de la Puebla

Toro serio, bajo y de manos cortas, que se quedó muy corto en la embestida. El ruedo mojado dificultó aún más la lidia. Morante apenas pudo dejar un muletazo de trazo perfecto antes de irse a por la espada. Estocada desprendida pero efectiva. Silencio.

2º Custodiador (545 kg, negro) – Roca Rey

De buena expresión y tipo armónico, noble pero justo de fuerzas. Roca Rey lo recibió con verónicas templadas y brindó al Rey emérito. La faena, iniciada de rodillas, tuvo poder y temple, con bernadinas ajustadas al final. Estocada entera. Oreja.

3º Foráneo (551 kg, negro) – David de Miranda

Toro informal y desordenado, sin entrega y buscando tablas. El onubense lo brindó a Juan Carlos I, pero no tuvo opciones: embestidas desiguales y sin virtudes. Silencio.

4º Gentil (529 kg, negro) – Morante de la Puebla

El toro salió sin entrega, pero Morante lo recogió con verónicas de gran poder y una media que puso al público en pie. En la muleta, faena de exposición y estética, con derechazos de gran ajuste aunque el toro se apagaba tras cada serie. Estocada certera. Dos orejas.

5º Francés (520 kg, colorado) – Roca Rey

Serio y con cuajo, más pronto que bravo. Roca Rey construyó una faena ascendente, poderosa y estructurada, que llegó con fuerza a los tendidos bajo la música. Estocada. Oreja con fuerte petición de la segunda, no concedida.

6º Corchoso (514 kg, negro) – David de Miranda

Toro serio de frente, que rompió un pitón en varas y quedó inservible. Fue devuelto.

6º bis Chumbo (560 kg, negro mulato) – David de Miranda

Corpulentísimo, manso en varas y desfondado en la muleta. Arrolló al torero en una voltereta sin consecuencias. David de Miranda, firme y valiente, logró muletazos de mérito en la corta distancia y cerró por manoletinas. Estocada eficaz. Oreja.

Morante de la Puebla: silencio y dos orejas. Reapareció con genio y clasicismo, aunque condicionado por la invalidez de los toros.

Roca Rey: dos faenas de poder y técnica, oreja en cada toro, con petición de segunda en el quinto.

David de Miranda: sin opciones en su primero, pero firme y valiente en el sexto bis, cortó una oreja.

La corrida dejó más ruido que nueces: toros justos de fuerzas, público festivo y poco crítico, y una feria que apenas comienza. Sin embargo, la tarde quedará en la memoria por la resurrección sevillana de Morante, el poder de Roca Rey y la firmeza de David de Miranda.

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