Sevilla 2026: La Feria del Equilibrio

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La empresa Lances de Futuro ha oficializado los carteles de la Feria de Abril y la temporada 2026 en la Real Maestranza de Sevilla, en una gala sin precedentes que simboliza el inicio de una nueva etapa. Con Morante de la Puebla como eje estratégico, cuatro comparecencias de Roca Rey, Ortega y Aguado, una apuesta decidida por los jóvenes y un compromiso firme con la presentación del toro, José María Garzón ha confeccionado un abono que conjuga figura, relevo y exigencia ganadera en apenas 40 días de gestión.

Redacción: Héctor Esnéver Garzón Morawww.enelcallejon.co/ – Web Aliada

Arbeláez – Colombia. La Real Maestranza no es solo una plaza: es un tribunal. En Sevilla no basta con anunciar figuras ni encadenar combinaciones brillantes; hay que armonizar el gusto histórico del tendido, la seriedad del toro y el momento exacto de cada espada. Con esa presión, la del canon sevillano y la del estreno empresarial, ha nacido la temporada 2026, una feria gestada contrarreloj, negociada en despachos y teléfonos ardientes, y diseñada para sostener el equilibrio entre arte, poder y responsabilidad ganadera.

SEVILLA 2026: ARQUITECTURA DE UN ABONO BAJO PRESIÓN

La Real Maestranza de Caballería ya tiene trazado su mapa taurino para 2026. Y no es un mapa cualquiera. Es el primero diseñado por José María Garzón al frente del coso del Baratillo, apenas cuarenta días después de asumir la gestión. Un plazo mínimo para un desafío máximo: confeccionar la Feria de Abril más observada de los últimos años, en una plaza donde la liturgia pesa tanto como el resultado artístico.

La gala celebrada en el Cartuja Center, con alfombra roja, paseíllo inusual de toreros y ganaderos, y un espectáculo que hilvanó cante, piano, clarines y acrobacia, no fue solo una presentación de carteles; fue una declaración de intenciones. Sevilla no quería continuidad inerte, pero tampoco una ruptura temeraria. La empresa optó por el equilibrio: una arquitectura de abono sustentada en figuras, apuntalada por jóvenes y con una apuesta explícita por la presencia del toro.

MORANTE, LA PIEDRA ANGULAR

Hablar de Sevilla 2026 es hablar, inevitablemente, de Morante de la Puebla. La incógnita sobre su inclusión condicionó la confección entera del serial. Hubo, según reconoció el propio Garzón, hasta dos modelos de feria: uno con José Antonio y otro sin él. Durante semanas, la empresa trabajó en paralelo, a la espera de una negociación compleja en la que coincidían siete u ocho ferias en el calendario del genio cigarrero.

El acuerdo final no solo desbloqueó la Feria; la redefinió. Morante asume cuatro contratos en firme, Resurrección, Feria y Corpus, con la posibilidad de un quinto paseíllo en San Miguel. Su presencia vertebra un abono que arranca el Domingo de Resurrección (5 de abril) con toros de Garcigrande junto a Roca Rey y David de Miranda. Un cartel de máxima expectación para abrir temporada y medir el pulso del público.

CUATRO PILARES PARA UN ABONO REMATADO

Si Morante es el eje, el perímetro lo sostienen Andrés Roca Rey, Juan Ortega y Pablo Aguado, también anunciados en cuatro tardes cada uno. La empresa ha querido blindar el abono con toreros de tirón, pero con perfiles distintos: el mando y la dimensión internacional del peruano; la estética depurada de Ortega; la sevillanía templada de Aguado.

La corrida de Domingo Hernández (17 de abril), con Talavante, Roca Rey y Aguado, es uno de los vértices artísticos del ciclo. La de Álvaro Núñez (16 de abril), con Morante y Ortega, apunta al paladar más exigente. Y la de Juan Pedro Domecq (24 de abril), con Luque, Ortega y Aguado, huele a clasicismo y torería sevillana.

El cierre ferial, como dicta la tradición, lo pone Miura (26 de abril), con Manuel Escribano, Pepe Moral y Román, en un cartel de responsabilidad y compromiso con la liturgia histórica de la plaza.

EL TORO: SUBIR “UN PUNTO”

Garzón ha sido claro: “Va a subir un punto el toro”. En Sevilla, esa frase no es menor. La Maestranza exige armonía entre hechuras, trapío y movilidad. La empresa ha anunciado entre cinco y siete ganaderías en la reapertura de la Venta de Antequera, y reconoce la dificultad del campo bravo actual: escasez de toro cuajado y exigencias sanitarias y económicas que tensionan el mercado.

El serial lo componen 25 festejos: 18 corridas de toros, una de rejones y seis novilladas con picadores. Ganaderías como Victorino Martín, con un mano a mano entre Escribano y Borja Jiménez, Santiago Domecq, Núñez del Cuvillo, Victoriano del Río o La Quinta refuerzan la diversidad de encastes y planteamientos.

JUVENTUD CON SITIO — PERO SIN VACÍO LEGAL

Una de las notas distintivas es la inclusión de jóvenes valores sin desmantelar el armazón de figuras. David Galván, tras el poso dejado en 2025, entra el 15 de abril con toros de Santiago Domecq junto a Perera y Aarón Palacio. David de Miranda comparece en Resurrección y repite en feria. Borja Jiménez se ubica estratégicamente, incluso en la corrida de Victorino por deseo propio.

En el escalafón menor, seis novilladas con picadores buscan proyectar nombres que, según la empresa, “van a sorprender”. Garzón ha admitido que la legislación actual impide dejar huecos abiertos para sustituciones o irrupciones sobrevenidas, pero deja entrever que en 2027 se intentará flexibilizar ese corsé.

LAS AUSENCIAS Y EL TERRENO ECONÓMICO

Toda feria es también el resultado de lo que no está. Marco Pérez quedó fuera tras no aceptar la oferta planteada. Diego Ventura no alcanzó acuerdo económico pese a coincidir en ganadería y planteamiento artístico. Sebastián Castella no recibió oferta formal. Y Oliva Soto, en palabras del empresario, pudo ser víctima de un error de cálculo en un abono donde “no cabían todos”.

En el caso de Urdiales, solo se negoció una tarde. Con Roca Rey, en cambio, se trabajó sobre una “baraja de compañeros” hasta cerrar cuatro combinaciones de interés.

ABONO JOVEN Y PEDAGOGÍA TAURINA

Uno de los movimientos estratégicos más relevantes es el abono joven: alrededor de 400 localidades a 350 euros para toda la temporada. No es solo una política de precios; es una declaración de futuro. Garzón ha hablado de “mandamientos” para el espectador, de pedagogía taurina y de educar en la liturgia de la Maestranza. La fidelización no será solo comercial, sino cultural.

La empresa descarta, por ahora, paquetes sueltos de corridas que devalúen el concepto de abono. La apuesta es clara: fortalecer la estructura estable de público que sostiene la plaza.

CORPUS, SAN MIGUEL Y TELEVISIÓN

La corrida del Corpus, con García Jiménez-Olga Jiménez para Morante, Ortega y Aguado (4 de junio), es definida como “apuesta personal” de la empresa y podría fijarse a las ocho de la tarde. Los horarios generales, entre seis y media y siete, aún están por concretarse.

En septiembre, el ciclo de San Miguel cierra temporada con combinaciones de alto interés: Jandilla-Vegahermosa para Emilio de Justo, Roca Rey y Aguado; Garcigrande con un matador por designar junto a Luque y Borja Jiménez; y un cartel con Manzanares, Talavante y Ortega que promete intensidad.

En paralelo, se negocia la retransmisión con OneToro y Canal Sur, buscando ampliar la proyección nacional e internacional del abono.

UNA FERIA BAJO LUPA… Y CON AMBICIÓN

Sevilla 2026 nace bajo escrutinio. Las redes sociales dictan sentencia antes del paseíllo; los aficionados diseñan su feria ideal desde la barrera. Garzón lo sabe: “El análisis hay que hacerlo cuando pase la feria”.

En apenas cuarenta días, la empresa ha levantado un edificio taurino donde conviven figuras consolidadas, juventud emergente y una voluntad expresa de cuidar la presentación del toro. No es la feria soñada, ninguna lo es, pero sí una feria estructurada, pensada y negociada en terreno complejo.

La Maestranza abrirá sus puertas el 5 de abril. Cuando suenen los clarines de Resurrección y el paseíllo cruce el albero, comenzará el verdadero juicio. Entonces se sabrá si esta Feria del Equilibrio fue, además, la Feria del Triunfo.

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