Roca Rey elige cuatro hierros (y cuatro mensajes) para Sevilla 2026: estas son las ganaderías del peruano
Sevilla se conquista a base de códigos. Y en 2026, Andrés Roca Reyvuelve a hablar en el idioma que entiende la Maestranza cuando quiere ponerse seria: cuatro ganaderías, cuatro tardes estratégicas y una lectura clarísima del tablero. Sus ganaderías, según ha podido saber este medio, serán Garcigrande el Domingo de Resurrección; Victoriano del Río el viernes de preferia; Domingo Hernández el jueves de Feria —donde coincidirá con Morante, igual que en Resurrección—; y Jandilla, el Sábado de San Miguel. No es casualidad. Es arquitectura. Pero analicemos la selección.
Garcigrande en Resurrección: el hierro del espejo (y de la exigencia disfrazada de ‘nobleza’)

El Domingo de Resurrección es un juicio público, el día en que Sevilla decide si el año arranca con incienso… o con recelo. Y Garcigrande es un espejo con truco: te deja estar, te ofrece recorrido, pero te exige verdad en la colocación y en el pulso. No vale el ‘voy y vengo’. En Sevilla, con este hierro, o te quedas… o te desnuda. A Roca Rey, con Garcigrande, la Maestranza ya lo ha medido en tardes muy concretas. En San Miguel de 2021, en aquella corrida anunciada con el doble hierro Garcigrande-Domingo Hernández, el peruano cortó una oreja en una tarde muy discutida ganaderamente, pero que él salvó con actitud de figura. ¿Qué significa eso para 2026? Que Resurrección con Garcigrande no es una elección cómoda, sino una declaración: abrir el curso con una ganadería que no suele regalar la Puerta del Príncipe, pero que permite que el que manda, mande de verdad. Y si, además, enfrente está Morante -que ha tenido mucho que ver en la elección-, el mensaje se subraya solo: arte contra poder, dos formas de mandar, dos maneras de mirar a Sevilla a los ojos sin bajar la barbilla.
Victoriano del Río en preferia: el hierro de la gasolina premium

Si Garcigrande es el espejo, Victoriano del Río es la gasolina premium. Cuando sale bueno, enciende. Y Roca Rey sabe perfectamente lo que significa ese hierro en el termómetro sevillano. No es teoría. En la Feria de Abril de 2025, con toros de Victoriano, cortó dos orejas y se le escapó la Puerta del Príncipe por la espada, dejando esa sensación tan sevillana de tarde grande con final agridulce. Y antes, en San Miguel de 2021, también con Victoriano, volvió a tocar pelo. Colocarlo en el viernes de preferia no es un detalle menor: es una tarde de plaza llena, de público ya caliente y de Feria aún sin saturación. Es el punto exacto del calendario en el que un triunfo prende como la yesca. Victoriano ahí significa algo muy concreto: “quiero romper el abono antes de que el abono me quiera romper a mí”.
Domingo Hernández en Jueves de Feria: la tarde de la competencia directa… y del pulso con Morante

El jueves de Feria con Domingo Hernández vuelve a tener a Morante en el cartel, y eso en Sevilla no se lee como coincidencia sino como relato. Porque el hierro de Domingo Hernández, cuando embiste con ritmo, permite faenas largas y de gobierno, pero exige mando para que aquello no se quede en ‘bonito sin trascendencia’. Roca Rey ya sabe lo que es medirse ahí, y Sevilla también sabe lo que es medirle a él en ese contexto. La coincidencia con Morante en dos tardes clave —Resurrección y Feria— introduce un elemento que la Maestranza disfruta especialmente: la comparación. Morante puede convertir una tarde en memoria con media verónica; Roca Rey intenta convertirla en memoria a base de volumen, riesgo y autoridad. Dos idiomas en la misma plaza. Dos tardes para que Sevilla, que es juez, jurado y cronista, tome nota.
Jandilla en San Miguel: el hierro de la tarde ‘sin excusas’

Y queda Jandilla en San Miguel, que no es un epílogo sino un examen final. San Miguel en Sevilla no es despedida: es ajuste de cuentas. Jandilla en esa fecha tiene un punto de “si quieres lío, aquí tienes material”. A Roca Rey, con ese hierro, ya se le vio en mayo de 2019, cuando cortó una oreja en aquella tarde que quedó en la memoria colectiva por la explosión de Pablo Aguado. Jandilla puede permitir triunfo, pero también te deja con cara de ‘lo intenté’ si te falta una marcha. Por eso colocarla en San Miguel tiene colmillo: es cerrar el año en Sevilla con una corrida sin excusas posibles.
Leído de corrido, el mapa sevillano de Roca Rey en 2026 tiene forma de estrategia de figura. Resurrección con Garcigrande para abrir el curso con seriedad; preferia con Victoriano para buscar la chispa de Puerta en el mejor momento del calendario; Feria con Domingo Hernández y Morantepara aceptar el cara a cara en el corazón del abono; y San Miguel con Jandilla para firmar el final sin margen para el pretexto. Aquí no se trata de cuántas tardes, sino de qué tardes y con qué hierros.
El guion está escrito.
























