Olga Casado, Amor y Lágrimas

0
60
Olga Casado llora tras el tercer aviso al 6°. Foto: Camilo Díaz
En la corrida mixta, Olga Casado protagonista- Pincha la faena con un novillo de vuelta al ruedo, recibe solo una oreja, y en llanto deja vivo el sexto. Marco Pérez y Felipe Negret con otro de vuelta, silenciados. Manso encierro de Gutiérrez…

Redacción: Jorge Arturo Díaz Reyes | Foto: Camilo Díaz

Al fin una tarde, la cuarta, sin lluvia, sin cornadas, pero también sin puerta grande y sin bravura. Por lo demás, igual, gran y festiva entrada, más de tres cuartos de aforo, que no se arredró por la nubosidad y el frío como es proverbial aquí. Toros, llueva, truene o relampagueé.

Marco Pérez, cabeza de cartel emergente (por Talavante), bajó el promedio de edad y lo puso al nivel juvenil. Pero, en fin como dicen, los toreros no son ni jóvenes ni viejos, son toreros y así se les exige

Desde que abrió la capa dijo que venía con pretensiones de torero largo. Verónicas, de rodillas y de pie, delantales, revoleras, chicuelinas, medias, largas, orticinas, cordobinas, cacerinas…, entre saludos y quites, y con la pañosa; derechas, rectas, en redondo, en círculo, naturales, forzados, faroles, costadillos, molinetes, pechos, trincheras…, sin importar que fueran en medio de una tesonera persecución al escapista “Mentiroso” que no logró con su negación apagar el entusiasmo ni la música. El salmantino es epónimo aquí desde su sorprendente triunfo infantil, como becerrista entre figuras, en un festival años atrás. Con o sin toro, la cosa iba de triunfo, hasta la hora de la verdad, cuando el pinchazo hondo inane, los cinco descabellos fallidos y el aviso apagaron el jolgorio, dirigiendo la frustración contra el arrastre.

Con el cuarto, peor, huido, rajado fue otra porfía de suertes aisladas que no lograban cohesionar faena. A este tras laboriosa igualada, con desarme, le puso una espada caída en contrario, sin eco.

Olga Casado, debutante, fue recibida con idolatría manifiesta desde el paseíllo. Y “Amadís”, el tercero, entre los mansos fue el más noble. Avanto, dos faroles, cuatro verónicas y media le pararon. Juan García le picotea y tres gaoneras con brionesa. El brindis al público fue respondido con una ovación estruendosa, y la colocación de la montera en la arena, con otra. Cuatro por alto, cambio de mano y remate por bajo. Furor. Por el mismo palo tres tandas más en que el utrero ponía la obediencia y ella la emoción. Los naturales fueron de a uno, y el culmen llegó con los seis largos pases genuflexos ayudados y el de pecho rodilla en tierra.

Para que fue eso. La plaza se caía. El “Feria de Manizales” a todo timbal y a gritos declaraciones de amor. Epílogo en redondo y en círculo precedieron lo que nadie quería, lo que nadie esperaba, lo único que podía impedir una apoteosis. Dos pinchazos, una estocada tarda, un aviso y una oreja que pareció de consuelo y rompió la unanimidad. Mientras que al arrastre se le daba una sorprendente vuelta al ruedo.

El sexto fue un manso redomado. Ni Hildebrando, ni Brian Valencia, ni Juan de Dios Ortiz lograron sacarlo a palos de su estulticia. Solo los dos cambios por la espalda y el pecho iniciales, aguantados despertaron una rendija de ilusión que se cerró inmediatamente. Se fue a tablas donde se resistió a todo. Esperanza inútil, de un empeño largo, estéril y triste. No dio la cara para nada. Tras mucho buscársela, media delantera sin muerte, y cuatro crucetazos desesperados, mientras sonaban los tres avisos y ella estallaba en llanto bajo el coro condolido de ¡Torera! ¡Torera! Todos conmovidos. Le sacaron a saludar y la ovacionaron.
 
Felipe Miguel Negret, tuvo sus mejores momentos en el último tercio del quinto series derechas, ligadas en redondo, levantaron jaleo y pasodoble. Los naturales de a dos en dos cumplieron y los circulares que explotaron la mansa docilidad prepararon la estocada que podría callar algunas hostilidades y cobrar triunfo, pero el estoque trasero y bajo, los cuatro descabellos y el aviso, pusieron la clientela y sobre todo el palco en favor del novillo, tanto que su señoría, sin que nadie lo pidiera ni sospechara, ordenó la vuelta al ruedo para manso dócil.

Bueno también había sorprendido a la parroquia don Luis Bernardo, con la devolución ¡por manso! del segundo, dando paso a otro de igual condición (no devuelto), con el cual las ilusiones del bogotano quedaron sepultadas y las de los malquerientes arriba. Sobre todo, porque también la espada viajó en su contra. Dos en duro, estocada desprendida y aviso. Así fue la cosa. Salimos de noche, como siempre.
 

FICHA DEL FESTEJO

Jueves 8 de enero 2026. Monumental de Manizales. 4ª de feria, mixta. Más de tres cuartos de entrada. Nubes y gotas. 2 toros y 4 novillos de Ernesto Gutiérrez, terciado y mansos, al 3º y al 5º, nobles vuelta al ruedo Pitados los demás en el arrastre.
Marcos Pérez, silencio tras aviso y silencio.
Felipe Miguel Negret (novillero), silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Olga Casado (novillera), oreja tras aviso y saludo tras tres avisos.

Dejar respuesta